Patrick Modiano, un Nobel entre la memoria y la culpa
El narrador galo sitúa la ocupación nazi de Francia en el corazón de su obra.

El escritor francés Patrick Modiano.
Patrick Modiano tiene al fin el Nobel de Literatura. El narrador francés lo obtuvo con 69 años, tras figurar repetidamente como candidato secundario e incierto al galardón. La Academia Sueca reconocía su magisterio en «el arte de la memoria» con el que el exquisito narrador «ha evocado los destinos humanos más inasibles y desvelado el mundo de la ocupación» nazi de Francia. Lo ha hecho en una obra intensa, sostenida y prolífica, de prosa sutil y en novelas nunca muy extensas construidas sobre pilares autobiográficos y documentales. A base de memoria, culpa, olvido, la reflexión sobre la identidad y la vergüenza por el colaboracionismo, desvela episodios muy siniestros y oscuros en la reciente historia francesa, del régimen de Vichy a la guerra de Argelia.
Peter Englund, secretario permanente de la institución, fue quien anunció en Estocolmo el fallo. Cuando se daba casi por descontado que el premio viajaría a África o al Este de Europa, en manos del keniata Ngugi wa Thiong’o o de la bielorrusa Svetlana Alexiévich, Modiano se convertía en el sorprendente décimo quinto escritor en lengua francesa distinguido con el Nobel. El anterior fue Jean-Marie Gustave Le Clézio, en 2008. Se quedaban de nuevo en la cuneta aspirantes clásicos como Haruki Murakami, Milan Kundera, Philip Roht, Ismail Kadaré, Amos Oz, Salman Ruhsdie, Peter Handke, o el poeta sirio Adonis.
Olvido e identidad
Autor de extremada sensibilidad, casi toda su obra se centra en la ocupación alemana de su país y la Segunda Guerra Mundial, describiendo los vergonzantes episodios del colaborador régimen de Vichy y sus partidarios a través de personajes muy corrientes. Fue pionero en derribar el tabú de la colaboración gala en el exterminio de los judíos.
Como destacó el jurado, memoria, olvido, identidad y culpa se amalgaman en el universo narrativo de Modiano que tiene a París y sus inmediaciones por escenario casi exclusivo de unas novelas cortas pero intensas. Modiano «describe en sus ficciones la búsqueda de la propia identidad, que oscila entre el recuerdo desgarrador y la tentación de la amnesia benéfica» según uno de sus editores españoles, Jorge Herralde, que ha publicado en Anagrama un buen puñado de obras del prolífico narrador galo. Con casi medio centenar de títulos, tiene Modiano en su poder todos los grades galardones de las letras francesas. Como el Goncourt que obtuvo en 1978 por Calle de las tiendas oscuras, su gran novela sobre la Segunda Guerra Mundial.
Nacido en Boulogne-Billancourt el 30 de julio de 1945, hijo de una actriz belga y de un oscuro hombre de negocios italiano, Modiano creció en la Alta Saboya. La temprana muerte de su hermano mayor, Rudy, víctima de leucemia con solo 11 años, marcaría su infancia. En la adolescencia tuvo como profesor de geometría en el bachillerato a Raymond Queneau, escritor que lo tuteló y que resultaría determinante en su decisión de optar por la escritura y dedicar casi todas sus obras a su hermano. Enfrentado a su padre, que hizo negocios con los ocupantes y traficó con vidas y bienes, renunció a la universidad y en una juventud salvaje, sobrevivió vendiendo libros antiguos.