UNA LARGA OBRA
El retrato irreal de la familia real

El cuadro de la Familia de Juan Carlos I
Veinte años no son nada. Son los que le ha costado a Antonio López entregar el retrato de don Juan Carlos y su familia, que ya luce en el Palacio Real. El lienzo, de grandes proporciones —mide 3 por 3,39 metros— fue fechado apenas hace 15 días y en él ha estado trabajando el concienzudo pintor de Tomelloso hasta última hora.
Para el artista, «es un cuadro poderoso, tiene dignidad y las figuras rezuman presencia y nobleza»
La tela cierra la exposición, inaugurada ayer por los reyes Juan Carlos y Sofía, dedicada al retrato en las colecciones reales.
El cuadro se expone junto a 113 obras que muestran cinco siglos de arte dedicado al retrato, desde Juan de Flandes a Antonio López, desde los Trastámara a los Borbones. El pintor retocó las sombras y la luz en septiembre, cuando un rayo de luz se infiltró en el estudio habilitado hace año y medio en el Palacio Real para que terminara la obra. López fotografió ese instante, a las 13.48 horas de un día nuboso, para inmortalizar esa luminosidad en el cuadro, donde el autor dejó plasmado con cifras el instante preciso en el que restalló la luz. En la obra don Juan Carlos aparecen en el centro, con gesto protector y flanqueado por su esposa y la infanta Elena.
«Cristina gira levemente su rostro para dirigir también la mirada al frente. Vestida con traje tostado, sostiene en la mano un ramo de flores frescas. En el extremo contrario cierra el grupo familiar la figura juvenil del entonces príncipe de Asturias y actual rey de España, Felipe VI, vestido con traje gris», escribe José Luis Díez, director de las Colecciones Reales, en el catálogo. Que Cristina de Borbón aparezca lejos, en la esquina izquierda, no quiere decir nada, entre otras cosas porque el artista ha trabajado cada personaje como un retrato individual.