Un juzgado de Burgos se convierte en escenario teatral
Una obra sin guión y con una mezcla de actores y profesionales de la Justicia representando un juicio casi real abrió ayer en una sala de vistas de Burgos la XVI edición de Escena Abierta, uno de los pocos festivales escénicos de vanguardia que ha sobrevivido a la crisis en España. La obra Please, continue: (Hamlet) parte de una idea de Roger Bernat y Yan Duyvendak y representa un juicio contra un joven que supuestamente ha matado al padre de su novia durante la fiesta de una boda en un suburbio, aunque él declara que fue un accidente.
Se trata de la recreación de una vista oral en la que hay una instrucción previa e informes forenses, como en cualquier procedimiento judicial. De hecho, el juez, Roger Redondo, es magistrado de la Audiencia Provincial de Burgos, aunque también actor aficionado desde hace años.
En su opinión, supone «todo un reto» mostrar cómo es un juicio muy parecido a uno real, en el que los actores de la administración de Justicia actúan como en cualquier vista oral.
Actores de la Justicia
El uso de una sala de vistas del Palacio de Justicia de Burgos ha requerido autorizaciones del presidente y la Sala de Gobierno del Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León, que acordó por unanimidad permitir este uso atípico de las instalaciones, y de la Gerencia del Ministerio de Justicia en Burgos. También se han buscado profesionales de la Justicia en Burgos para participar en la representación, en la que hay fiscales, forenses, abogados y hasta agentes judiciales haciendo el papel profesional que representan cada día en su vida real.
De hecho, solo el acusado y las dos testigos, una de la defensa y otra de la acusación, son actores profesionales, aunque tienen que trabajar sin guión, metiéndose en los personajes que, para la vista oral, llevan nombres sacados de Hamlet.
Una de las actrices, Carola Martínez, asegura que para ellos es «un reto» enfrentarse a una obra en la que tienen que convertirse en personajes para los que no tienen guión.