EL ESTADO DEL PATRIMONIO
Lois estrena la Lista Roja de 2015
La famosa preceptoría, que el Obispado no ha cedido al Museo Bíblico, pende de un hilo

Fachada de la casona que durante siglos acogió la célebre cátedra de Lois y que ahora sufre riesgo de desplomarse
La preceptoría de Lois se desmorona. La famosa cátedra de la montaña leonesa, la única oportunidad de estudio y formación superior para decenas de generaciones, pende de un hilo. Es el primer momunento leonés que ingresa este año en la Lista Roja.
A pesar de su robusta arquitectura, representativa del estilo constructivo de la montaña, con gruesos muros cortafuegos y galería tendida entre ellos, la preceptoría de Lois corre el riesgo de desplomarse por la falta de inversiones y la desidia del Obispado, que no ha querido ceder el inmueble como segunda sede del Museo Bíblico. La petición de convertir la casona en una delegación del Instituto Bíblico, avalada por el empresario y mecenas David Álvarez, se lanzó hace seis años y el pueblo espera desde entonces una solución para un centro del saber que se mantuvo activo como tal hasta los años cincuenta y con posterioridad fue reconvertido en teleclub, biblioteca y casa parroquial. Hace quince años Lois pleiteó con el Obispado y los tribunales otorgaron a la Iglesia la propiedad de este caserón, que desde hace años precisa una restauración a fondo.
En un exhaustivo libro sobre la preceptoría de Lois publicado el año pasado, la investigadora leonesa Marta Prieto cuenta que comenzó a construirse en vida de Jerónimo Rodríguez, pero a su muerte, el 12 de septiembre de 1742, no se había concluido aunque se hallaba muy adelantada. Cuando sus testamentarios otorgan la escritura de constitución de la fundación (el 27 de marzo de 1744), ya estaba terminada y amueblada. Mencionan lo que ha costado: 16.504 reales, y en esa cantidad se incluyen ‘los trastos de madera ejecutados para los estudios
«Las preceptorías surgieron para tomar el testigo dejado por los poderosos monasterios leoneses una vez desaparecidos o abocados a una existencia languideciente, muy alejada de su antiguo papel como centros estelares —y casi únicos— de estudio, formación y producciones artísticas y económicas desde el medievo», explica Hispania Nostra para documentar la cátedra de Lois en su web.
Universidad de la montaña
La importancia de la cátedra de Lois fue tal, que en sus dos siglos largos de vida fue conocida como ‘la Universidad de la Montaña’. «Los alumnos, generalmente hijos de labradores de pueblos montañeses, ingresaban a partir de 8 años y se hospedaban en casas del lugar donde, además de habitación, el ama les preparaba la comida con las viandas que periódicamente enviaban las familias. En esta Institución la enseñanza era muy dura y la disciplina excesivamente severa, pero esta oportunidad se entendía como un auténtico privilegio por parte de los estudiantes».
Aparte de un edificio monumental, la preceptoría de Lois tiene un incalculable valor histórico y, también, sentimental.
A estas alturas del año, en 2014 ya habían ingresado nueve monumentos leoneses en la lista que elabora Hispania Nostra, asociación en defensa del Patrimonio. León encabezó el ránking de España en ‘desidia’. Actualmente 41 de sus monumentos —aunque la realidad es infinitamente peor— están en esta Lista Roja, 24 de ellos incluidos en el último año.
Edificios emblemáticos en ruinas, iglesias convertidas en establos y ermitas pasto de los expolios ofrecen un panorama devastador. Sólo consiguieron el ‘indulto’ —es decir, abandonar la lista— los canales romanos de la Cabrera. En los últimos años también fueron ‘amnistiados’ tras su paso por la Lista Roja la iglesia de San Lorenzo, la ermita de San Antonio Abad, el castillo-palacio de los Quiñones, el castillo de Sarracín y el palacio del Conde Luna.