El verso sereno de Fermín Herrero, premio Castilla y León de Letras

El poeta soriano Fermín Herrero.
La palabra poética y conciliadora de Fermín Herrero, a caballo entre el clasicismo y la modernidad, ha sido distinguida con el Premio Castilla y León de las Letras 2014, fallado ayer en Valladolid.
«Aún estoy conmocionado, no me lo creo. Para mí es lo máximo poder formar parte de un galardón que en su primera edición ganó Miguel Delibes y donde figuran hasta tres premios Cervantes, dos de ellos vivos», manifestó Herrero poco después de conocer la noticia.
El jurado destacó la capacidad de Fermín Herrero (Ausejo de la Sierra, Soria, 1963) para conjugar la poesía clásica y la moderna a través de un lenguaje que «rescata los pensares y sentires de las gentes del mundo rural». El poeta, identificado con esta apreciación del jurado, se refirió al «castellano purísimo» que hasta no hace tanto tiempo se hablaba en el campo, que él escuchó de niño y que en su opinión «influye mucho en la manera de escribir».
«La obra de Miguel Delibes y de José Jiménez Lozano sería inexplicable sin ese castellano que oyeron en los pueblos y que es literatura de primera», puso como ejemplos este poeta que ha ganado, entre otros prestigiosos galardones, como el Gil de Biedma. Este poeta, profesor de Educación Secundaria, ha escrito cerca de una docena de poemarios, entre ellos La gratitud , que el pasado 11 de marzo fue galardonado con el Premio de la Crítica de Castilla y León.