Diario de León

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El último aguijón de la Lista Roja: los colmenares

Apenas quedan tres de las 50 ‘casas de abejas’ que llegó a tener Valderaduey.

Estado en el que se encuentran actualmente los últimos colmenares de adobe y tapial en Renedo de Valderaduey.

Estado en el que se encuentran actualmente los últimos colmenares de adobe y tapial en Renedo de Valderaduey.

Verónica Viñas
León

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Hispania Nostra acaba de clavar un nuevo aguijón a León al incluir en su Lista Roja los colmenares del Alto Valderaduey. En esta comarca llegó a haber medio centenar de ‘casitas’ de abejas y ahora apenas quedan tres en pie. Las cifras pueden resultar desconcertantes si se tiene en cuenta que en León hay 632 apicultores y, sin embargo, las construcciones más típicas, los colmenares de adobe y tapial, se desmoronan. Ahora son sólo sombras de un oficio con más de 10.000 años de antigüedad —fecha de los primeros documentos sobre la relación entre el hombre y las abejas—.

El éxodo rural, la despoblación y la muerte de las abejas ocurrida en estos últimos años, han condenado a estas construcciones con alto valor etnográfico a la desaparición. Como explica en su web Hispania Nostra, «a diferencia de los colmenares del Norte, edificados en piedra, estos son mucho más vulnerables debido a los materiales utilizados y necesitan continuos trabajos de mantenimiento y consolidación que hoy no se realizan».

Considera Hispania Nostra que pese a la humildad de estas edificaciones, denominadas también apiarios o cortines en otras zonas de la provincia, pertenecen a la arquitectura popular del barro y son fruto de un saber transmitido de padres a hijos de manera ininterrumpida a lo largo de los siglos, y, por consiguiente, bien merecen su conservación. Lo cierto es que la recuperación de los colmenares que aún resisten no exige una gran inversión y permitiría mantener un modelo constructivo que desaparecerá cuando se desmoronen los tres que de momento sobreviven.

Frente a la desidia leonesa, la Junta premiaba el año pasado ‘La ruta de las abeja’», presentada por la asociación Recuperación de Antiguos Colmenares de Yanguas (Soria), «por aprovechar los recursos naturales existentes en el municipio y hacerlos perdurables».

No sólo iglesias

Los colmenares de Valderaduey no son la única construcción singular en la Lista Roja. Además de ermitas, castillos, iglesias y palacios, León ha incluido en este ‘ránking de la vergüenza’, que pone en evidencia aquel Patrimonio al borde de la extinción, elementos singulares como la calzada romana del Esla, la fuente de Valdepolo, las Cuevas Menudas, el Pozo Ibarra de Ciñera, la casa forestal del monde de Riocamba, los corrales de adobe de Valdavida, la fábrica de resinas de Nogarejas o el molino que fue propiedad de la intelectual Concepción Arenal.

León encabeza la Lista Roja con 42 monumentos, tras cerrar un año pésimo, el 2014, en el que ingresaron 24 edificaciones con valor histórico o artístico.

Sólo consiguieron el ‘indulto’ los canales romanos de la Cabrera, que entraron en la lista de Hispania Nostra en abril y salieron de ella a los pocos meses. En los últimos años fueron amnistiados también, tras su paso por esta nómina de monumentos abandonados, la iglesia de San Lorenzo, la ermita de San Antonio Abad, el castillo-palacio de los Quiñones, el castillo de Sarracín y el palacio del Conde Luna.

Las construcciones incluidas en la Lista Roja son sólo un mínimo porcentaje de las que en toda la provincia están en ruinas. Ni siquiera existe un catálogo riguroso sobre el estado en el que se encuentran cientos de monumentos, una herramienta imprescindible para conocer cuántos tienen los días contados y cuánto costaría rescatarlos.

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