«El repertorio leonés para gaita es único»

Víctor Astorgano.
Bien conocido por todos los amantes y seguidores de la música popular leonesa, el gaitero Víctor Astorgano es el ganador del Premio MT (Músico Tradicional del Reino de León) de este año en la categoría de joven valor. El próximo 15 de mayo, en Benavente, recogerá el galardón de este certamen organizado por la asociación Arlafolk.
—¿Qué supone haber conseguido este premio?
—Es una oportunidad como músico de dar un paso más y de poder aportar otro granito de arena al ‘montonín’ de la música tradicional. Ya hace tiempo que tenía en mente un proyecto musical propio y esto es un fuerte empujón para llevarlo a cabo.
—¿Cómo valora la organización de premios de este tipo?
—Considero que es muy, muy positivo, diría que era algo necesario… Supone una motivación para la gente que nos dedicamos a esto. Pero cumple otra función que es tan importante o más, y es que cada vez tiene más difusión y hace que la gente esté pendiente de ‘a ver qué pasa con los premios’. En definitiva, acerca la música tradicional a personas que de otra manera igual no se hubieran interesado.
—¿Qué puede decir de la salud de la que goza la gaita, hoy, en tierras leonesas?
—La gaita siempre ha gozado de buena salud por aquí, resulta un instrumento muy atractivo. Pero quizás ahora se esté empezando a considerar algo más ligado a la tierra y no tanto al mundo celta como sucedía antes. Disfruto mucho impartiendo gaita y percusión en la Escuela de Folclore de León y en mis clases intento que los alumnos toquen música tradicional ‘de calidad’ (aunque esto suene un poco atrevido). Me gusta que se fijen en esos pequeños detalles del repertorio de aquí, que lo hacen único; y en la forma de tocar que tenían los gaiteros de antes, que también es única. Además, estamos trabajando en un grupo de gaitas de la Escuela llamado Zarazagán.
—¿Qué necesita la música tradicional de León para ser más conocida y apreciada?
—Se necesita ponerla al alcance de los más jóvenes, pero de forma que sea atractiva. Para eso tenemos que darle un enfoque más actual o moderno, que no por eso va a dejar de ser tradicional. Tenemos que conseguir que bailar en un grupo o llevar un traje sea motivo de orgullo y no algo vergonzoso.