CULTURA
«Carnicer no se plegó al poder ni se unió a grupos, y eso le pasó factura»
José Enrique Martínez coordina un libro sobre el autor que incluye cartas inéditas

En septiembre de 2012, su Villafranca del Bierzo natal dedicó un busto al escritor y profesor Ramón Carnicer
Todos los esfuerzos por sacar a Ramón Carnicer del olvido y colocar su figura en la peana literaria que le corresponde parecen ser pocos. El ‘año Carnicer’ festejado en 2012, con motivo de su centenario, a base de conferencias, exposiciones y encuentros, recuperó y visibilizó parte de su legado pero a juicio de los expertos aún es necesario mucho más para reivindicar su valía a nivel nacional. Una valoración como la que supone El viaje de la palabra. Estudios sobre la obra de Ramón Carnicer, nuevo libro que compendia lo más significativo del trabajo del villafranquino a través de los artículos de diez autores coordinados por el catedrático universitario José Enrique Martínez.
El también crítico literario de este periódico explicó que, en origen, el libro responde a un encargo del Instituto Castellano y Leonés de la Lengua que le fue efectuado en 2011 con vistas al citado centenario. Pero la crisis económica impidió su publicación y este especialista se encontró de pronto con un buen número de artículos especializados que, «por justicia» debían ver la luz. La solución la halló en el sello leonés Eolas, que se encargó de la edición de esta obra coral que incluye dos cartas inéditas del autor de Nueva York, nivel de vida, nivel de muerte.
Félix Maraña, Helena Fidalgo, Natalia Álvarez, Nicolás Miñambres, Alfonso García, César Gavela, Clara Isabel Martínez, José-Carlos Mainer, Jesús Álvarez Courel y Alonso Carnicer son los autores que participan en un libro del que José Enrique Martínez destaca su riqueza en visiones y su acercamiento a las más diversas facetas creativas del autor. La publicación incluye bibliografía pero no la que originalmente confeccionó el catedrático de Literatura en la Universidad leonesa, de 100 páginas —«con todo lo que él escribió y todo lo se ha escrito, en prensa y revistas, sobre él», indicó—, y también dos cartas enviadas por Carnicer al entonces director de este periódico, Francisco J. Martínez Carrión, donde menciona un asunto oscuro de su biografía familiar y le agradece el empeño por limpiar su nombre tras la agria polémica levantada en toda la provincia con motivo de la publicación de la muy crítica y descarnada Donde las Hurdes se llaman Cabrera.
Y precisamente ese es el título que el coordinador de esta nueva obra —que se presentará en septiembre junto a Voces del Noroeste, también coordinado por este experto, sobre cuatro grandes de las letras bercianas— juzga como el culmen de su producción: «Es un hito en la literatura de viajes de la posguerra junto a Viaje a la Alcarria de Cela y algunos textos de Goytisolo», apuntó. Y aún así, José Enrique Martínez constata que Carnicer «no es hoy, a nivel estatal, un autor leído, incluso en León es poco leído...». «Y no es sólo que en sus últimos años de vida se le denegaran unos reconocimientos merecidos, es que tras su muerte cayó sobre su obra un olvido del que aún no ha salido», explicó. En cambio, Martínez destaca de él que era, ante todo, «un escritor responsable, alguien para quien la literatura no era mera diversión sino instrumento de aprendizaje y de crítica. La suya era una voz auténtica que nunca se plegó al poder ni se acercó a grupos que lo pudieran aupar, y eso le pasó factura. Era un espíritu libre... Y su estilo era impecable, de una perfección asombrosa».
A pesar de todo ello, en una velada literaria en Barcelona, el catedrático leonés preguntó «a una persona entendida» por la presencia de su obra y éste le respondió: «Carnicer no existe... porque no se habla de él».