CULTURA
La banda leonesa que tardó 31 años en grabar un disco
Fracción DDP busca editor para publicar ocho temas

Uno de los integrantes de Fracción DDP durante la grabación de su repertorio en los estudios Feedback
Tenían un disco pendiente desde 1984. Ahora buscan editor para cumplir el sueño de publicar los temas que tocaban en locales como el Toison o el Oasis. Fracción DDP duró eso, una fracción brevísima de tiempo, pero supuso una de las grandes aportaciones de León a la Movida. La grabación de sus temas, 31 años después de que se disolviera la banda, ha sido un empeño personal del vocalista, Fran Zin.
En 1982, Zin, que entonces tenía dieciséis años, contacta con Carlos (guitarra) y Jordi (batería) y se presentan a un concurso que organizaba la discoteca Mythos. Al poco tiempo la banda cambia de batería y bajista.
El nombre DDP fue un invento de Jordi —que luego tocaría en grupos como Ópera Prima o Brutos Sekos— y significaba diferencia de potencial. «Estudiaba electricidad y estaban de moda los nombre de tres letras, como ABC, PVP o los leoneses DNA y FBI, además de los nombres eléctricos, como AC/DC», cuenta Zin, al que le habría gustado que el grupo se llamara Una Hora Menos en Canarias. A Zin se le ocurrió dar otro sentido a las siglas y compuso la canción Directamente desde Pekín. Desde entonces, DDP se asimila con el título de este tema. La banda se volvía a reunir el año pasado para grabar en los estudios Feedback de León los temas de su repertorio ‘perdido’. Canciones que han empezado a colgar en la nube Soundcloud y que ya han provocado una pequeña ‘revolución’.
Fracción DDP es la historia de un sueño, hasta ahora, imposible. Pero la aparición del álbum Mi Universo de la banda leonesa Cooper, con la que DDP compartió local de ensayo, transportó a Zin a aquellos años. Volvió a escuchar las canciones de su banda conservadas en una vieja casete. Pensó entonces que «esos quince temas del repertorio del grupo merecían mejor suerte, una oportunidad de darse a conocer».
Lo primero fue ‘recuperar’ a los ex compañeros, a los que Zin había perdido la pista. «Empieza así la primera tarea: localizar a tres varones de unos 50 años llamados Carlos, Toño y Javi, que habían tocado con el nombre de Posesión Infernal».
El repertorio de DDP lo integran desde temas irónicos como La astronauta Jane o Directamente desde Pekín a siniestros como Derrotado, Manifiesto y Vida de ratas, a las existenciales Ciudad de ensueño o Andando. «El grupo ha tratado de fundir la intensidad del punk más desarrollado, lo que se dio en llamar after punk, con la tradición del rock, sin renunciar a estilos paralelos como el surf o el punk».
El legado de DDP ahora está a salvo, pero el grupo desea lanzar una edición en vinilo, la que no vio la luz en 1984. Todo depende de que encuentren cómplices...