CULTURA
Rioscuro reabre con muchas de las deficiencias por las que cerró
El alcalde califica de «escaso» el atractivo del centro de interpretación de los castros .

Imágenes del estado actual del centro de interpretación de Rioscuro, que trata de explicar los castros prerromanos de La Muela y La Zamora, en Laciana.
«Aún cuando el atractivo no sea mucho, a los niños les puede parecer una maravilla». Con esta aseveración cerró el alcalde de Villablino, Mario Rivas, el debate con la oposición durante el pleno celebrado el pasado 27 de julio en el que se trataba la conveniencia de reabrir el aula de interpretación de los castros de Rioscuro. El primer edil reconoció asimismo que los hallazgos en el castro de La Zamora «se ven un poco cojos» y admitía que no se había realizado proyecto de viabilidad alguno para mantener abierto el museo. Y es que el aula de interpretación se abría el pasado 1 de agosto sin que se hubieran subsanado todas las deficiencias que lo llevaron a su cierre al poco de ser inaugurado, en noviembre de 2013, por la anterior alcaldesa, Ana Luis Durán y el director general de Patrimonio de la Junta, Enrique Sáiz.
Los paneles informativos de la ruta siguen sin ser reparados, los resultados de las catas arqueológicas no han sido completados y no existe una ruta convenientemente señalizada, con lo que lo que el aula trata de analizar no se ve o, dicho de otra manera, se trata de un centro de interpretación que, al menos a simple vista, no tiene nada que explicar.
El aula de Rioscuro se llevó una partida de más de un millón de euros de los fondos de reactivación de las cuencas mineras y preveía la apertura de un museo, una campaña de excavaciones en La Muela y La Zamora y la adecuación de rutas y accesos. Todo ello con la finalidad de convertir Laciana en un espacio para el arqueoturismo que generara rentabilidad social y económica.
Sin embargo, al día siguiente de inaugurarse, el centro se cerró hasta el pasado 1 de agosto, a pesar de que continúa con desperfectos y sin cumplir —como el propio alcalde reconoce— el objetivo para el que se creó.
Una sucesión encadenada de negligencias, quiebras empresariales y actos vandálicos están detrás de la mala suerte de este aula que comenzó a fraguarse en el 2008. El proyecto inicial preveía la excavación del castro de la Muela y la ampliación, reforma y dotación del edificio que alberga el centro. Éste tendría cuatro salas para acoger una explicación del mundo celta, el mundo romano, distintos audiovisuales y una visión general sobre la historia de Laciana. Además, se anunció una ruta desde el castro de la Muela hasta el propio centro.
Sin embargo, a día de hoy, los restos que descubrieron los trabajos arqueológicos en los yacimientos de La Muela y La Zamora siguen sin ser interpretados y se limitan a un simple muro sin explicación alguna. Además, los elementos de la señalética no se han repuesto. Eso sí, los proyectores que fueron robados se han repuesto, las alarmas se han instalado para evitar nuevos actos vandálicos y ya se pueden ver algunas maquetas explicativas de la vida durante la época anterior a la llegada de Roma.
Cabe destacar que el Ayuntamiento de Villablino ha contratado, a través de la Diputación, un técnico durante estos meses para abrir el inmueble que alberga el museo. El centro se abre de miércoles a domingo de 10.00 a 14.00 horas y de 17.00 a 20.00 horas.