PATRIMONIO
La iglesia de Renueva afronta la mayor restauración de su historia
Renovará toda la cubierta y el interior con 400.000 euros aportados por la parroquia .

A pesar de sus proporciones monumentales, de lo airoso de sus torres, del diáfano interior y del singular relato que encierra su histórica fachada, la iglesia de San Juan y San Pedro de Renueva no es, ciertamente, un objetivo prioritario para el peregrino o el turista que explora las calles leonesas. En la ciudad de la Pulchra, de San Isidoro y de San Marcos, ese trío imbatible, el templo de Renueva puede pasar desapercibido aunque no resulta rara la escena del foráneo que, a la vista de su estampa elevándose tras los edificios del entorno del Auditorio, pregunte a sus acompañantes leoneses: «¿Y eso?».
Pues ‘eso’ es una iglesia de factura moderna, elevada entre 1947 y 1953 según planos del célebre arquitecto Juan Crisóstomo Torbado a iniciativa del obispo de León Luis Almarcha —dos nombres clave para conocer la fisonomía de la ciudad contemporánea— y cuyo elemento más significativo es su fachada, traída piedra a piedra desde el monasterio —ya entonces en ruinas, y del que hoy sólo quedan unos muros dispersos— de Santa Olaja de Eslonza, tan magnífico que en su día lo llamaban «el Escorial leonés».
La iglesia no había sido objeto de restauración alguna, a excepción de la citada fachada, y ahora afronta unos intensos trabajos de reparación a la vista del delicadísimo estado de sus cubiertas. «El tejado estaba muy mal y vamos a cambiarlo entero, quitando las pizarras y reponiéndolas, y revocando y pintando todos los muros, también los interiores», explicó el párroco, Jenaro Barreales, quien hizo hincapié en que el importante presupuesto destinado a las obras —400.000 euros— «lo aporta íntegramente la parroquia, con donaciones y aportaciones particulares de los feligreses». Barreales prevé que la restauración esté finalizada en las próximas navidades «si todo marcha como debiera», y recordó que la parroquia está abierta a ayudas y donativos. Los interesados pueden obtener información sobre este particular en el propio monumento.
«Esta es una iglesia que no se había tocado en los últimos sesenta años, desde que se abrió al culto», resumió el sacerdote. Y ahora que está enfajada en andamios, cabría pensar en la instalación de paneles informativos que expliquen su creación, la fachada de Eslonza (que data de 1711) y las otras cuatro portadas, todas del siglo XVI, que se distribuyen en el exterior e interior del templo.