Carlos Herrera PERIODISTA
«Creo que Cope debe aspirar al liderazgo de la radio»

El periodista Carlos Herrera.
Carlos Herrera, apenas unas horas antes de comenzar una nueva etapa profesional en la cadena Cope, visita León para participar en el encuentro cultural que cada año organiza el Camarote Madrid. El periodista explica cómo ve esta nueva etapa de su ya larga carrera: «Aspiro a que represente un paso adelante, contando con todos mis compañeros y colaboradores, que son muchos y muy buenos en la Cope, una cadena que yo entiendo debe aspirar al liderazgo de la radio española.
—¿Puede un veterano en mil batallas sentir nervios en este debut?
—Digamos que en relación con este estreno se ha suscitado una cierta expectación y cuando estás en la soledad de un estudio no alcanzas a vislumbrar el latido de todos los que van a escucharte, de todos los que te están esperando. Es cierto que debes hacerlo, porque si te olvidas de que hay cientos de miles de personas en el otro lado, puedes cometer errores de ensimismamiento. Lo cual, más que ponerte nervioso, te inyecta una cierta dosis de respeto por la realidad, por la responsabilidad. Las palabras hay que medirlas y procurar no se excesivamente audaz en los comentarios.
—Cope se ha volcado en la programación deportiva. Su presencia en ella ¿puede ser un contrapeso a favor de la información y el entrenamiento general?
—No hay que olvidar que el deporte arrastra masas y yo formo parte de esas masas. La dedicación al deporte en la Cope me parece no más exagerada que la de otras cadenas. Además cuenta con unos primeros espadas tan brillantes que merecen tener su tiempo... y conmigo en la mañana tendrán todo el tiempo que precisen y el que yo les pida, que va a ser mucho».
—¿Cómo ve el momento político que se está viviendo en España?
—A mí me parece apasionante, porque además de las citas electorales que nos van a entretener muy mucho, hay una de ellas peculiar que condiciona las siguientes. Es indudable que cita del 27 de septiembre en Cataluña, va a condicionar muchas cosas en España. Vivimos en un país razonablemente estable donde el intercambio de poder entre diversos grupos políticos se realiza con naturalidad y normalidad. Pero todo ello se puede ver trastocado por un intento de golpe de estado voluntarioso que una facción separatista política unida y corrupta, por cierto, como se está viendo ahora mismo, pretende legitimarse a través de las urnas. Si a mí me pregunta ¿eso cómo se arregla? Debo decir que no lo sé, pero mi deber no es ese. Mi deber es contar o describir a través de una pintura más o menos abstracta, más o menos realista, el paisaje político español. Y me parece que es un paisaje que se ve alterado por un hecho particularmente dramático como es la voluntad de un fracción política de catalanes, de desvirtuar un estado en el que todos tenemos que opinar y todos tenemos que ser los protagonista de su evolución, no solamente la fracción de un treinta por ciento de ciudadanos de una comunidad concreta. Ese es el desafío.
—Pero después del 27S vendrán otras elecciones, prevé usted vientos de cambio con los nuevos partidos que se han incorporado a la actividad política?
—Creo que no, que esa efervescencia que han tenido ha sido un poco gaseosa. Poco a poco, menos rápido que lo que algunos quisieran, van perdiendo parte de su espuma primera y van sedimentando y sedimentan en proporciones o valores menores a los que aspiraban. La clave está en que el Partido Socialista les dé aire o no les dé aire. Interpretando que necesitará su apoyo algún día les coloque como prueba de buena voluntad en el gobierno de algunas administraciones, como ha ocurrido. Pero eso algo a lo que debe responder el Partido Socialista, no lo sé.