Diario de León

La Seminci ‘descubrió’ a Brad Pitt

El festival de cine de Valladolid, 60 años a la vanguardia del cine y revelando talentos.

Publicado por
efe | valladolid

Creado:

Actualizado:

La Semana Internacional de Cine de Valladolid (Seminci) festeja su sesenta cumpleaños con un libro y una exposición en la que, tras más de 4.900 películas proyectadas y miles de espectadores, se resalta el carácter vanguardista y descubridor de nuevos talentos que aún mantiene el festival.

Un joven Brad Pitt, que acudió a la 36 Seminci en 1991 para recoger la Espiga de Oro para Telma y Louis , de Ridley Scott, aparece en la exposición junto a las fotografías de otros actores y cineastas, como los hermanos Jean Pierre y Luc Dardenne, Espiga de Oro en el festival con La promesa en 2006, que a lo largo de estas seis décadas han pasado por Valladolid.

Pincelada leonesa

Los carteles que han acompañado al festival a lo largo de su historia protagonizan otro espacio de la muestra Seminci. Una historia de cine (1956-2015 », en la que tiene un papel importante el diseñado por el leonés pintor Manuel Sierra en 1984, unos labios que acabaron convirtiéndose en el símbolo de la Semana.

El comisario de la exposición, Asier Mensuro, ha destacado hoy que la muestra cuenta con «grandes sorpresas», como que el padre de Pixar, John Lasseter, recogió la Espiga de Plata en la Seminci gracias a uno de sus cortometrajes en 1987.

Seminci es sinónimo también de «grandes descubrimientos», ha sostenido el comisario de la muestra, que ha resaltado la importancia que el certamen ha dado a los nuevos directores y que ha servido de trampolín a muchos realizadores como Nani Moretti o Goran Paskajevic y a talentos nacionales como Gracia Querejeta, Fernando León de Aranoa o Icíar Bollaín, cuyas óperas primas pasaron con mucho éxito por el festival.

La Seminci nació en la primavera de 1956 como Semana Internacional de Cine Religioso con el objetivo de dar a conocer películas que reflexionaban sobre valores propios del catolicismo, una meta que fue desapareciendo con el tiempo para centrarse únicamente en el cine, especialmente en el cine de autor y más independiente.

La Semana Internacional de Cine de Valladolid se convirtió en «puerta de entrada» del mejor cine, según el responsable de la muestra, y descubrió a autores como Robert Bresson o Ingmar Bergman o cinematografías muy desconocidas en España como la japonesa, con directores como de Akira Kurosawa o Yasujiro Ozu.

Obras prohibidas de cineastas como Luis Buñuel fueron recuperadas por el festival, que además proyectó cintas que más tarde sufrieron el filtro de la censura comoLa naranja mecánica (1971), de Stanley Kubrick.

tracking