Julio Rey. entrevista
«Traigo a León los cuadros que despertaron mi veta creativa»
Julio Rey, conocido por sus tiras cómicas (Gallego y Rey) tiene otra pasión: la pintura. Esta tarde inaugura en León, concretamente en la galería Sharon Art, una exposición con su obra pictórica más querida.

Julio Rey, que hoy inaugura exposición en León.
Suena Metallica y Julio Rey pinta. A sus 60 años, que nadie lo diría, ha aprendido varias cosas. Que le gusta la vida, que quiere vivirla, que adora el periodismo, que no elude el compromiso, y que tiene un corazón que sólo le cabe si es en un cuadro grande. De más de dos metros. Ese corazón que hace cinco años le dijo: vamos a llevarnos bien.
Pero resulta que este pintor lleno de energía, con rock de fondo, energético y expansivo, opinador que respeta las ideas de los demás, es la otra parte de Gallego, es decir, Gallego y Rey, tal vez los viñetistas que más han trascendido y creado escuela, con tiras que han sido humor cabal, columnas horizontales de opinión, y muchas veces pura editorial. De hecho, este madrileño de espíritu asturiano se siente periodista y lo practica.
A León llega Rey con su obra pictórica más querida, que es en la que encuentra su lenguaje y empieza a sentirse a gusto. Y, sí, en la Sharon Art está ese autorretrato que le salió después de reconciliarse con su corazón.
—Ahora que las noticias nos pasan por encima, ¿cómo recuerda los años en que comenzaban en esto Gallego y Rey?
—Pues nuestra primera tira es una historia graciosa. Porque fue un encargo de Pedro J. Ramírez para ilustrar una columna de televisión de Federico Jiménez Losantos. Es más, nosotros no habíamos trabajado juntos nunca. Fue una idea del director.
—Empezaron ya con nombres que han protagonizado el periodismo. ¿Son tan importantes como los que forman las redacciones y participan en el día a día?
—A nombres que han sido tan importantes y conocidos llega un momento en que los devora el personaje. Luego están otros, más jóvenes que son el auténtico relevo del periodismo, y los que al final garantizan que va a seguir siendo importante para la sociedad.
—Transmite amor por el periodismo, por el periódico, por la redacción… ¿No se le pasa y se deja caer en ese escepticismo en el que viven algunos?
—No se me pasa. Sigo yendo a la redacción todas las tardes, y no concibo hacerlo de otra manera. Mi labor es coger el tema en el periódico, ver qué tenemos que decir y luego saber cómo lo contamos Gallego y Rey.
—¿Cuál es el resultado que le deja satisfecho? ¿Cómo tiene que ser esa tira?
—Creo que acertamos cuando la tira cuenta la noticia y la analiza y no se vierte en ella mi ideología.
—Y con noticias como las que hay ahora, la crisis de los refugiados, las elecciones en Cataluña, ¿cuál es su opinión al margen de lo que cuenta en sus tiras?
—Pues que los políticos actuales no tienen miras de hombres de Estado. Y así estamos llegando a que haya algunos que quieran hasta cerrar las fronteras.
—¿Es optimista?
—Soy vital y creo que es obligatorio pensar que las cosas pueden ir mejor.
—El otro Julio Rey, que pinta, expone, como ahora en León, ¿es muy diferente?
—En cuanto a lo que pienso, soy el mismo. Y aunque haya diferencias está lleno de reminiscencias tipográficas, como son las letras. Para mi la pintura, aunque siempre he pintado, es algo que me ha empezado a llenar no hace tanto. Casualmente, después del infarto encontré el camino que quería para pintar. Me liberé. Lo que había pintado hasta entonces, cuando no me gustaba, lo borraba. Mi mujer se enfadaba conmigo. Pero ahora creo en mi pintura. Y es energética. Me pongo a Metallica y empiezo a pintar.
—¿Exponer cambia su percepción e intención en el hecho de pintar?
—Sí, porque te das cuenta de que los cuadros hay que venderlos. Hay mucha gente implicada en el negocio, y el pintor tiene que ayudar a que funcione. Por eso ahora le doy más importancia a los formatos.
—Y en concreto en León, ¿qué le espera al público o aficionado que acuda a la galería Sharon Art?
—Pues casi lo contrario de ese planteamiento que te digo de los formatos más vendibles. Lo que llevo a León son formatos grandes, cuadros especiales a los que tengo mucho cariño porque son los que me hicieron despertar esa veta creativa de la que te hablaba, y que me lanzó a pintar más decididamente. Está el autorretrato que hice después de mi infarto y que es un corazón de dos metros. Me había resistido a exponerlos, pero ahora es el momento.
—¿Tiene algún otro proyecto ya en marcha?
Preparo Mitomanías, que será recrear portadas míticas de medios que sean referentes un?iversales. En definitiva, será mezclar la pintura y el periodismo.
Lugar: galería Sharon Art, Calle Cervantes, 10.
Horario: todos los días, de 18.30 a 21.30.