PATRIMONIO
Eslonza consolida la ruina
La Comisión de Patrimonio da luz verde al proyecto que apuntalará los restos del monasterio destruido por Almanzor y desmantelado mil años después por la Iglesia

Imagen que tienen en la actualidad los restos del monasterio de Eslonza
La Comisión Territorial de Patrimonio Cultural aprobó ayer el proyecto de intervención arqueológica y consolidación de los restos del monasterio de San Pedro de Eslonza. La autorización se hace bajo la prescripción de utilizar exclusivamente cal en las dosificaciones del mortero. El proyecto incluye catas arqueológicas. Desde el punto de vista arquitectónico, se proyecta consolidar de los restos mediante la limpieza de mampostería en seco. El declive de San Pedro de Eslonza, fundado en el año 912 por el rey García I de León y destruido por Almanzor en el 988, reconstruido luego en el siglo XVI con tres nuevas portadas renacentistas y un claustro, comenzó a fraguarse en el siglo XIX, con la desamortización de Mendizábal.
Durante años fue víctima de los saqueos. En 1947 el obispo Luis Almarcha compró a la familia Álvarez-Estrada las piedras de los dos pórticos del monasterio para transladarlas a la recién edificada Iglesia de San Juan y San Pedro de Renueva en la capital. Las portadas del Monasterio de Eslonza y otros elementos fueron integrados en la nueva construcción, salvándose así de una inexorable destrucción. Según los herederos de Álvarez-Estrada, la familia no recibió por parte del Obispado la cantidad de dinero acordada por el traslado de las piedras.
En la Regla
Otro de los proyectos aprobados por la Comisión ha sido la memoria para la reforma parcial de la tercera planta y bajocubierta de la Obra Hospitalaria Nuestra Señora de Regla. Asimismo, se han autorizado las obras de consolidación del cuerpo de alcoba y oratorio del Palacio de los Condes de Grajal, en la localidad de Grajal de Campos. Para que se puedan llevar a cabo, la Comisión establece que las obras de desmontaje de los forjados deberán ejecutarse con control arqueológico realizado por un técnico competente, con el objeto de poder documentar la obra original. Además, la restauración de las piezas de azulejería deberá realizarse por un restaurador titulado y los azulejos de arista, desechados o no reinstalados en las obras de construcción del pavimento, deberán depositarse en el Museo de León. La Comisión autorizó también las obras de recuperación y adecuación de los espacios públicos de las calles Capilla y Mercado con la recomendación de que las obras deberán llevarse a cabo con un control arqueológico.