CULTURA
Sierra Pambley se convierte en un museo agrícola ‘de alcance mundial’
La artista Asunción Molinos presentó en el centro leonés su instalación ‘WAM’ .
Asunción Molinos, entre Olveira y Carantoña.
Manuel Olveira, director del Musac; Francisco Carantoña, patrono de la Fundación Sierra Pambley, y la artista Asunción Molinos Gordo presentaron ayer la instalación WAM (Museo Agrícola Mundial), que se inaugura hoy de 17.00 a 21.00 horas en la Fundación Sierra Pambley de la capital leonesa, en el marco de la exposición Sector primario, que puede visitarse actualmente en el Musac.
Según se puso de manifiesto en la rueda de prensa, el WAM (Museo Agrícola Mundial), instalación museística ganadora de la decimosegunda edición de la Bienal de Sharjah (Emiratos Árabes), «recupera las antiguas técnicas expositivas de los primeros museos coloniales para reflexionar sobre los fenómenos que afectan a la agricultura mundial hoy, con especial hincapié en la introducción de la biotecnología y la ingeniería genética de los alimentos».
La obra, que profundiza en los temas planteados en Sector primario a través de la reflexión sobre las implicaciones sociales, políticas, económicas y culturales de la agricultura y la alimentación, podrá visitarse gratuitamente hasta el próximo 8 de enero de 2016, de lunes a jueves en horario de 12.00 a 14.00 y de 18.00 a 20.00, y los viernes de 12.00 a 14.00 horas.
El Museo Agrícola Mundial está inspirado en el lenguaje visual del Museo de Agricultura de El Cairo y reproduce su atmósfera decadente y su estética colonial «para presentar los discursos actuales en torno a la ingeniería genética de los alimentos, la propiedad intelectual sobre semillas, los acuerdos internacionales de comercio y su relación con la inseguridad alimentaria».
¿Un nuevo colonialismo?
A través de las cinco estancias que componen el WAM, el visitante encontrará una colección de objetos dispuestos a modo de gabinete de curiosidades: gráficos de madera, pinturas, maquetas, paneles y otros artefactos que dan a conocer los distintos y contradictorios argumentos que existen en la actualidad en torno al uso de transgénicos en alimentación, la propiedad intelectual sobre semillas y la controversia de términos como Seguridad Alimentaria.
La estética colonial empleada sirve para reflexionar sobre posibles semejanzas entre las antiguas y nuevas formas de imperialismo en la agricultura, auspiciadas por los tratados de comercio y la desregularización de los mercados. Con este trabajo, Molinos crea un espacio temporal ilusorio, una especie de museo del futuro donde las «promesas desarrollistas» de nuestro presente revelan su posible obsolescencia y su fragilidad. WAM es un espacio temporal ilusorio, una especie de museo del futuro donde las «verdades» sobre el «progreso agrícola» actual revelan su posible obsolescencia, como expresaba ayer la artista, y los dogmas desarrollistas de nuestro presente, bajo una estética caduca, parecen menos prometedores. La artista burgalesa propone el museo como teatro del absurdo, donde se ponen de manifiesto las incoherencias en el relato hegemónico sobre la crisis alimentaria y juega con la parodia y lo naíf para generar dudas sobre el ambiguo status quo del sector agrícola.