Una iglesia con obras de Juan de Juni y Murillo

Santa Marina la Real nace para oratorio del colegio de la Compañía de Jesús por empeño del obispo Juan Martínez de San Millán (siglo XVI). Tenía un gran retablo barroco que se arruinó con el desplome de la cabecera en 1970. En el de ahora, compuesto por múltiples piezas, destaca la Virgen del Rosario de Juan de Juni (XVI). El templo guarda en su interior un Murillo que ha pasado desapercibido. El cuadro se encuentra en el extremo derecho del crucero, carece de marco, tiene el bastidor roto y sus condiciones de conservación son realmente malas. El lienzo ha permanecido en el templo leonés sin haber merecido la atención de ningún historiador. Sin embargo, se trata de una pintura muy especial: es uno de los tres lienzos en que trabajaba Murillo al tiempo de su fallecimiento y el único de ellos que ha llegado a nuestros días sin haber sufrido intervenciones de otro pintor posterior. Le salvó, probablemente, su pronto traslado a tierras leonesas, tan ajenas a la valoración de la obra de Murillo.