Diario de León

CULTURA

León se ríe de Cervantes y del Páncreas

El Auditorio recibirá los últimos montajes de Ron Lalá y Patxo Tellería y ‘Olivia y Eugenio’, con Concha Velasco

Ron Lalá regresa al Auditorio con ‘Cervantina’, una nueva aproximación de la compañía al genio de las letras hispanas.

Ron Lalá regresa al Auditorio con ‘Cervantina’, una nueva aproximación de la compañía al genio de las letras hispanas.

Verónica Viñas
León

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Bautizar Páncreas a una obra de teatro tiene ‘riñones’. Elegir un órgano impar y tres personajes (Fernando Cayo, Alfonso Lara y Santiago Ramos) cobra sentido con el subtítulo del montaje: Tragicomedia de vida y muerte o como juega a veces la suerte. La obra de Patxo Tellería que dirige Juan Carlos Rubio recalará en el Auditorio Ciudad de León el 27 de mayo.

El espectáculo, coproducido por el Centro Dramático Nacional, plantea una difícil pregunta: ¿Qué serías capaz de hacer por un amigo? Y tres seres solitarios tendrán que afrontar este dilema. Uno necesita urgentemente un trasplante de páncreas, otro tiene previsto dejar de vivir al cumplir los 60 y al tercero se le ocurre juntarles para plantear al que acaba de cumplir 59 que adelante su final. Por si fuera poco, la obra está escrita en verso. Una comedia trágica o una tragedia cómica. Expuesta la cuestión del páncreas, los acontecimientos se precipitan obedeciendo a un axioma de la física moderna: todo lo que puede suceder, por extraño que parezca, acaba tarde o temprano sucediendo.

Ron Lalá, bajo la dirección de Yayo Cáceres y en coproducción con la Compañía Nacional de Teatro Clásico, vuelve a hincarle el diente a Cervantes. La compañía, que ya representó en León el año pasado En un lugar del Quijote, una especie de road movie con un hidalgo actualizado, retorna al mismo escenario el 7 de abril con Cervantina. Textos diversos, versos, versiones y diversiones en torno a uno de los genios indiscutibles de la literatura universal. Una fiesta de piezas breves que reúne sobre el escenario las adaptaciones «ronlaleras» de algunas novelas ejemplares y entremeses. Yayo Cáceres dirige un montaje surgido de la creación colectiva de la compañía, cuyo resultado es un cóctel de humor, poesía, música en directo y un ritmo desenfrenado.

Después de triunfar por media España, León verá también el último montaje de Concha Velasco, Olivia y Eugenio, el 4 de marzo. Se trata de un ajuste de cuentas con la vida. Una obra cercana a la tragedia, en la que madre e hijo se enfrentan a sus demonios. Eugenio (Hugo Aritmendiz) es un joven estigmatizado socialmente por tener síndrome de Down. En Olivia y Eugenio, de Herbert Morote y dirigida por José Carlos Plaza, la madre, enferma de cáncer, se plantea irse de este mundo junto con su hijo. «Nunca pensé que este personaje tuviera un paralelismo tan claro con mi vida», explicó Velasco en la presentación de una obra que le llegó cuando representaba el clásico Hécuba, que tuvo que suspender a causa de un cáncer. Con la salud recuperada, la actriz volvía a las tablas con un alegato contra el mundo y contra la sociedad que nos rodea.

Olivia y Eugenio es realidad un «cuento moral, de esperanza y amor, en el que la pureza se apodera de las malas circunstancias y en el que a través del personaje del hijo se representa lo que necesitaría este país, la bondad», según el director.

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