«El deterioro de los medallones de San Marcos es mayor del previsto»
Eduardo Aguirre y Luis M. Ramos publican con sello municipal ‘El cosmos de piedra’ .

El periodista Eduardo Aguirre; Antonio Silván, alcalde de León; y el fotógrafo Luis M. Ramos, durante la presentación del libro.
No es una guía histórico-artística sobre los medallones de la fachada plateresca de San Marcos aunque el lector se entera, con este libro, de quiénes son los personajes representados en ellos —una inquietud que les suele surgir a los leoneses en mitad de su paseo—. Se trata más bien de una obra de creación que aúna periodismo, historia, fotografía y literatura, una «reflexión sobre el poder», a decir del autor del texto, el veterano periodista y columnista del Diario Eduardo Aguirre, quien firma El cosmos de piedra junto al fotógrafo Luis M. Ramos Blanco. Ambos comparecieron ayer junto al alcalde de León, Antonio Silván, para presentar esta obra, el próximo regalo institucional del consistorio.
Aguirre, a quien le habían venido llamando la atención estos 38 retratos pétreos distribuidos a lo largo de la cara más visible del hoy Parador Nacional «desde un día en que tuve que esperar a un amigo que se retrasaba», ha querido plasmar en su texto «una convicción personal sobre el poder; el hecho de que es algo bueno pese a su mala prensa, que vale para cambiar las cosas o para destruir lo que está mal, lo que pasa es que, eso sí, conlleva una gran responsabilidad. Lo que es negativo es la voluntad de dominio», transmitió.
Así, Aguirre imaginó, para este libro, los pensamientos y reflexiones que les surgirían a estos personajes si estuvieran vivos, su forma de mirar el mundo de hoy después de tanto tiempo transcurrido, «quizá con cierta piedad», apostilló.
En cuanto a los medallones en sí, el autor de la columna semanal Al trasluz explicó que se enmarcan en el sistema conocido como «el templo de la fama», consistente en rodear al monarca o personaje que se deseaba loar (en este caso, Carlos V) de héroes y guerreros (reales o míticos) de la antigüedad, comparándolo e igualándolo con ellos. En el caso del monumento leonés aparecen por ejemplo el rey troyano Príamo, Hércules, el Cid, Alfonso II, Felipe V, y varios maestres de la orden de caballería de Santiago, cuya ‘sede central’ estaba en este convento.
Eduardo Aguirre comentó también que éste es el libro «de un periodista» por su conexión con asuntos actuales, sobre todo la necesidad de ser «buena persona para ser buen gobernante» y «lo efímero de las cosas».
Por su parte, Luis M. Ramos Blanco habló de la dificultad de retratar rostros carentes de vida, algo que tuvo que sustituir con el juego de luces y sombras, y el empleo de procesos químicos propios de la fotografía antigua. Y también agradeció a Antonio Silván el hecho de que el Ayuntamiento haya arropado y sufragado el proyecto, que a partir de ahora será obsequio institucional del consistorio y que también pasará a las bibliotecas municipales, ya que sus mil ejemplares no saldrán a la venta.
Así lo confirmó el alcalde, quien también alabó el talento de los autores y, a preguntas de los periodistas, confirmó la pronta restauración de la anunciada fachada del Parador («se comenzará de forma inmediata, a falta de una mera decisión técnica», dijo). El propio Aguirre aseguraba que el grado de deterioro de los 38 medallones, que se elaboraron a lo largo de 200 años, entre los siglos XVI y XVIII, con interrupciones y sin autoría concreta conocida, «es más grande del que parece; Fernando el Católico, por ejemplo, ha perdido casi todo el rostro».
«Es nuestra obligación hacer lo posible para que estas obras de arte duren más siglos», dijo.