Diario de León
Publicado por
RAFAEL SARAVIA
León

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N o se trata de acabar con la riqueza. Se trata más bien de acabar con la pobreza. Eso es lo que no se acaban de grabar en la conciencia todos aquellos que despotrican imbecilidades en contra de lo que ha de suponer un garante público para la dignidad humana.

Entre usted en un bar del Barrio Húmedo un viernes noche. Mire alrededor… Aproximadamente ese número de gente, la que está viendo en ese momento, son los dueños de medio mundo. No es una metáfora. Es la verdad más aséptica y cruda que se puede escribir. Sesenta y dos personas en el mundo reúnen la misma riqueza que 3.500 millones de personas. Creo que bien merecen unos caracteres de más para que se les grabe en la memoria: 62 personas tienen la misma riqueza que 3.500.000.000 personas. Alguien podría pensar que se lo han ganado, pero les aseguro que esas personas no han trabajado un millón de veces más que cada una de esas otras que apenas tienen para sobrevivir.

Una de cada nueve personas en el mundo pasa hambre a diario. Hambre. A veces las palabras y sus significados rotundos nos resbalan demasiado. Debemos dejarlas deshacerse en la boca para notar su verdadero amargor. Hambre. Una de cada nueve personas. En todo el mundo. No lo dice una organización de esas perroflautas que quieren enterrar el bienestar de los dignos trabajadores capitalistas. Lo dice Oxfam. Y lo dice sin el convencimiento de que realmente la voz se escuche donde debe. Pero donde debe no es otro sitio que sus oídos querido lector. Porque siempre esperamos que unos de «arriba» tomen soluciones para algo que es corresponsabilidad de todos. En su intransigencia para con ciertas cosas está la presión de esos señores de arriba. En su voto, en su protesta, en su insistencia… en la suya y en la mía y en la de todos.

Dice el informe de Oxfam que la solución pasa por incentivar más políticas públicas y menos concesiones privadas de los recursos esenciales. Lo dice Oxfam, no esos perroflautas que quieren quitarles viviendas a los ricos en Benidorm. Una idea tan obvia, tan de sentido común… y que duele saberla tan compleja de ejecutar. ¿Cómo 62 personas pueden doblegar a 3500 millones? Incomprensible. Las soluciones siempre pasan por lo mismo. Por gestionar lo necesario para que a nadie le falte. Porque nadie haga negocio usurero con lo que es primordial. No es cuestión de acabar con las clases económicas. Este planeta puede gestionarse con niveles diferentes de economías. Simplemente con ceder la gestión de la mitad de la riqueza de esos 62 milmillonarios, dos mil millones de personas saldrían de la pobreza. Ellos seguirían siendo ricos… los otros dejarían de ser pobres. ¿Parece comprensible y fácil verdad? ¿suena a discurso ingenuo verdad? Pues es asumible… es contingente y ha de comenzar a ser real.

?Las políticas que elegimos, los dirigentes, sus prioridades y sus programas, han de empezar a obedecer a las necesidades del pueblo que representan, no es de recibo representar a 62 personas en detrimento de millones. Y eso hay que exigirlo. Los ricos de abajo debemos comenzar el cambio.

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