Diario de León

ASUNCIÓN MATEO ESCRITORA Y VIUDA DE ALBERTI

«Sigo casada con Alberti, pero soy menos feliz sin él»

Imagen de archivo de Asunción Mateo Puig. JESÚS F. SALVADORES

Imagen de archivo de Asunción Mateo Puig. JESÚS F. SALVADORES

Publicado por
León

Creado:

Actualizado:

verónica viñas | león

—Mañana pronuncia en el ILC la conferencia ‘Rafael Alberti, la naturaleza como rima’. ¿Cómo era esa relación entre el escritor y la naturaleza?

—Muy profunda y sorprendente para los que no conozcan su obra, porque a Rafael se le conoce por ser un poeta social y por su faceta política. A él le gustaba más decir que escribía poesía cívica, también burlesca, amorosa... Parece que esa faceta política haya apagado ese amor que sentía por la naturaleza. Él era un bucólico ante la naturaleza. Siempre estuvo muy vinculado a la naturaleza, desde el mar a las Canciones del Paraná o Los poemas de Punta del Este, donde narra su vida en el campo. Estaba muy cerca de Horacio o de Fray Luis de León, aunque parezca sorprendente y es de lo que voy a hablar.

—¿La Generación del 27 ha caído en el olvido?

—No, es imposible. Cuando alguien escribe una obra de tanta calidad es imposible que se olvide. Hay buenos poetas y poetas geniales que no van a trascender y, por encima de todos, están Lorca, Neruda o Alberti. Otra cosa es que estén más o menos de moda, pero la Generación del 27 estará viva siempre si los profesores —y yo he sido profesora de Literatura— la saben acercar a los alumnos.

—¿Quedan textos inéditos de Alberti?

—No. Su gran ilusión era publicar siempre todo. Puede aparecer algún poema suelto o quizá alguno que dedicó a una persona, pero no una obra importante. Textos de todos los poetas aparecen siempre. Era muy pudoroso y había cosas que no quería publicar porque no tenían suficiente calidad. Él solía tener los papeles desperdigados, pero en su centenario Seix Barral publicó la obra completa, con poemas que nunca habíamos visto. Yo habría sido la primera en publicarlo corriendo si hubiera habido un libro.

—En sus recientes memorias Antonio Colinas habla de cómo conoció a Alberti...

—No las he leído aún, pero siento gran admiración por Colinas, es un gran poeta. Conocía muy bien la poesía de Rafael. Le tengo mucho aprecio porque es una persona muy íntegra.

—Ya fue jurado en otro concurso literario hace diez años en León y ahora del certamen escolar ‘Cueva de Valporquero. La naturaleza y el hombre’...

—Estoy encantada de que me lo hayan propuesto.

—¿Cómo se lleva ser la viuda de Alberti?

—Con naturalidad. Sigo estando casada con Rafael. Soy menos feliz sin él, porque era un auténtico regalo. Le dio a mi vida un sentido especial. Dio luz a mi vida. Hablan de que el duelo dura dos años, pero cuando quieres a una persona, la quieres para siempre.

—¿Cómo se lleva con otras viudas de escritores como Marina Castaño, María Kodama o Pilar del Río?

—A Pilar la quiero mucho, y sé que ella a mí también. Hemos tenido vidas paralelas. La quiero especialmente. María Kodama estuvo en mi casa hace dos años y también tengo muy buena relación con ella, aunque diferente.

—Decía Victoriano Crémer que la mejor forma de olvidar a un escritor es crearle una fundación...

—Si él lo decía, tendría sus motivos. Crémer era un gran poeta. En el caso de Alberti no fue así. Dejé la fundación hace cinco años. Intenté que no fuera un edificio que hablase de alguien desaparecido, sino reflejar su personalidad. Es una casa llena de alegría, con dibujos, fotos de María Teresa León bellísima... Los poetas como Alberti, cuando nacen, lo hacen para siempre. Da igual lo que haga su mujer o su hija, lo que se recuerda es su obra. Si la obra tiene calidad, trasciende.

—¿La pintura de Alberti no se ha valorado suficientemente?

—No se puede ser tan grande en todo. Es uno de los poetas más grandes y era buen pintor. De hecho, en Roma y en Argentina vivió de la pintura. Ha decorado muebles y hasta un capote de Luis Miguel Dominguín. Le entusiasmaban los colores. Pintar fue su primera afición. Decía que veía las palabras representadas. Es cierto que se le desconoce como pintor.

—¿Usted sigue publicando o ha dejado la escritura?

—Me he quedado distanciada del mundanal ruido. Sigo escribiendo y tengo cosas por publicar.

—¿Qué lee además de libros de Alberti?

—Acabo de terminar el cuarto tomo de Elena Ferrante, que escribe muy bien. No leo poesía si no es la de siempre. No conozco poetas nuevos. Leo más narrativa.

—Alberti estuvo en 1983 en León dando un recital con Nuria Espert, ¿estuvo usted?

—Le había conocido un año antes. Aquellos recitales con Nuria Espert eran espléndidos. Alberti decía que eran uno de los mejores recuerdos que tenía desde que volvió del exilio.

—¿Sabe que en la biografía de Alberti de la Wikipedia a usted no la mencionan?

—No entro mucho en Internet. No tendré trascendencia para que me mencionen. También ponen que ha muerto gente importante que sigue viva. Pero, sinceramente, que no me mencionen no me molesta.

tracking