Descubren en Sevilla ánforas romanas con 600 kilos de monedas

Una de las ánforas del hallazgo, un tesoro único en España y quizás en el mundo. JOSÉ MANUEL VIDAL
efe | tomares (sevilla)
La localidad sevillana de Tomares, en la comarca del Aljarafe, se ha topado de forma casual con un tesoro del Imperio Romano al haberse descubierto durante unos trabajos de excavación rutinarios diecinueve ánforas romanas, con 600 kilos de monedas de bronce y también de plata.
Esta riqueza arqueológica se ha encontrado en una de las localidades con la renta per capita más alta de España, que está situada a pocos kilómetros de Sevilla y tiene unos 25.000 habitantes. Nada más localizarse los restos arqueológicos en el parque Olivar de Zaudín de Tomares, fueron trasladados al Museo Arqueológico de Sevilla, que lo ha celebrado porque constituye uno de los hallazgos de este tipo más importantes del Imperio Romano y de un valor histórico «incalculable». Los medios de comunicación tuvieron ayer ocasión de comprobar que algunas de las ánforas que albergan las monedas están intactas, aunque se han roto diez por los trabajos de excavación. Las monedas de éstas, sin embargo, están en perfecto estado.
Se trata de monedas de finales del siglo tercero y del cuarto y que contienen inscripciones de los emperadores romanos Constantino y Maximiliano, aunque los arqueólogos no descartan que pueden reflejar una época más amplia del imperio. La directora del Museo Arqueológico de Sevilla, Ana Navarro, explicó a los periodistas que el conjunto histórico de monedas localizado tiene «pocos paralelos en la historia del Bajo Imperio Romano de España».
Entre las hipótesis que se barajan sobre la ingente cantidad de monedas, apuntó posibles pagos al ejército o a algún tipo de entidad pública de la administración del Estado, pero por ahora «no se puede aventurar nada más», transmitió Ana Navarro.
También verificaron los técnicos que la mayoría de las monedas estaban recién acuñadas y no habían entrado en circulación y, además, algunas pueden que tengan un baño de plata y que no sean sólo de bronce.
A partir de ahora, la primera tarea de los técnicos del Museo Arqueológico es limpiar las monedas, que están llenas de arena, estabilizarlas para que no sufran un deterioro con su exposición al aire libre e inventariarlas.