Diario de León

Los 70 años de un poeta independiente autor de 70 libros

Publicado por
León

Creado:

Actualizado:

carmen sigüenza | madrid

La intensa búsqueda de la palabra armonía ha vertebrado y regado el pensamiento y la poesía de Antonio Colinas, quien ayer sumó a su larga trayectoria el premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana, el máximo galardón de poesía en la lengua española y portuguesa.

Colinas (La Bañeza, León, 1946) figura clave de la poesía en castellano, está considerado próximo a la generación de los Novísimos, surgida en los años 70, pero siempre ha sido una «voz suelta», y fuera de grupos o etiquetas, un poeta que no separa vida de poesía.

Una palabra poética que atraviesa toda su obra, ya sea en verso, como en sus traducciones, ensayos, crítica literarias o libros de viaje, y atravesada por su fusión con la naturaleza, el símbolo, lo telúrico, la universalidad, el misterio o lo alquímico.

Premio Nacional de la Crítica, Premio Nacional de Literatura o Premio Nacional de Traducción en Italia, Colinas es el poeta de «Los silencios de fuego», como así el mismo lo escribe en el libro que alberga toda su poesía, publicado en 2014, Canciones para una música silente : «Solo quisiera/ escribir mis palabras con silencio: escribir el poema sin palabras...».

Alimentado anímica e intelectualmente por María Zambrano, Vicente Aleixandre, San Juan de la Cruz, Juan Ramón Jiménez, Virgilio o Leopardi, entre otros, el paisaje del autor de Sepulcro en Tarquinia ha estado fijado por una eterna dialéctica entre sus tierras leonesas e Ibiza (donde pasó más de veinte años viviendo) e Italia, un mediterráneo muy presente, como también lo está la cultura oriental, a la que ha dedicado varios libros, como «La simiente enterrada». Colinas, con 70 libros publicados, el mismo número que su edad -«una edad en la que uno está en la plenitud y en la madurez pero también en el límite de la vida»-, es creador de títulos ya simbólicos y clásicos como La viña salvaje , Jardín de Orfeo , Libro de la mansedumbre , El río de la sombra , Amor que enciende más amor , Tiempo y abismo , Noche más allá de la noche , Desiertos de luz , Catorce retratos de mujer o Canciones para una música silente.

Vida y poesía, razón y sentimiento, filosofía y psicoanálisis, Mediterráneo y Castilla, son también algunos de los conceptos que este poeta y pensador nacido en León, pero salmantino de adopción, no puede desunir, como así lo deja escrito también en su último volumen publicado hace uno mes, el libro de su vida, Memorias del estanque. Una biografía inusual, una mezcla de narración, ensayos, historia y poesía, que define muy bien su vida literaria y vital.

Y que comienzan con una frase contundente: «Yo fui un niño muerto, el agua me devolvió a la vida. Ardía el aire de agosto y ardía mi cuerpo a causa de la fiebre». Un hecho real que marco a este joven que tuvo la llamada poética muy joven y escribió su primer poema a los 15 años.

A Colinas, universalista, hombre de paz y concordia le caracteriza la bonhomía. Y en sus 50 años, medio siglo con la escritura, siempre ha sido fiel a la palabra, como él mismo dice, siguiendo su propia voz y situado en la otra orilla, nunca en el centro del poder, sin que por ello menoscabe su compromiso con la verdad.

«A veces se considera que el poeta vive fuera de la realidad, es todo lo contrario: es éste el que está más cerca de la realidad», dice contundente.

tracking