LA GRAN REMODELACIÓN
San Isidoro será tres veces mayor
La Real Colegiata será objeto hasta 2019 de una compleja serie de obras que harán de ella un museo «de vanguardia» y que multiplicarán por tres su espacio. Junta, Fundación Montemadrid y Cabildo prometen 4,8 millones de euros para ello
e. gancedo | león
El abad de San Isidoro, Francisco Rodríguez Llamazares, decidió emplear símiles náuticos para referirse a lo mucho que se había hecho esperar el acto de ayer. «Grandes turbulencias», «olas adversas», «cambios de rumbo», «escollos abundantes...» fueron expresiones que recordaron a los presentes cómo este periplo —el de la remodelación integral de la Real Colegiata—, comenzara hace diez años sin que hasta la fecha se haya movido piedra alguna.
Porque había sido entonces cuando se anunció una ambiciosa alianza entre el gobierno autonómico y la Obra Social de Caja Madrid (hoy Fundación Montemadrid) para traer al siglo XXI un museo anclado en el pasado a pesar de su extraordinario bagaje artístico y de sus infinitas posibilidades turísticas. Sin embargo, el ambiente triunfal de la presentación de ayer parecía extender el convencimiento de que ésta era la ocasión definitiva. En ella se comprometieron nada menos 4,8 millones de euros (2.300.000 la Junta, 2.000.000 Montemadrid y 500.000 el Cabildo isidoriano) para multiplicar por tres el espacio visitable, clarificar su planteamiento museístico y resolver problemas de accesibilidad, seguridad y conservación; una cantidad en la que va incluida la recuperación de las pinturas murales de la Cámara de Doña Sancha, ya anunciadas.
Rodríguez Llamazares, abad de San Isidoro; Julián López, obispo de la Diócesis; Antonio Silván, alcalde de León; y Josefa García Cirac, consejera de Cultura y Turismo, glosaron el amplio significado histórico, artístico, espiritual, jacobeo y sentimental de la basílica leonesa pero fue sobre todo José Guirao, director de la Fundación Montemadrid, y la consejera autonómica quienes ofrecieron los detalles más precisos de unas obras «muy complejas» que previsiblemente comenzarán a finales de este 2016 y que se prolongarán, como mínimo, durante tres años. También Guirao se zafó de las interpelaciones sobre la demora asegurando que durante este tiempo no se ha estado parado sino que técnicos y especialistas han analizado la Colegiata, tramo a tramo, para ahora poder dar comienzo a los trabajos. Y así, por ejemplo, encargado del proyecto será Juan Pablo Rodríguez Frade, autor de, entre otras magnas actuaciones, la remodelación del Museo Arqueológico Nacional o del Museo de la Alhambra.
«Estamos ante una de las operaciones patrimoniales más importantes de cuantas se han hecho en España», definió Guirao, un auténtico y enrevesado «puzzle» dado que en San Isidoro conviven espacios de muy variada utilidad. Mientras tanto, García Cirac resumió el esfuerzo presupuestario y técnico confirmando que el objetivo es «multiplicar el atractivo de este lugar, sepultura de reyes, hito de peregrinos y cuna del parlamentarismo europeo».
Y entre los múltiples cambios prometidos está el hecho de que este ‘nuevo’ museo, que ampliará sus actuales 1.200 metros cuadrados hasta los 3.200, permitirá contemplar espacios hasta ahora vedados al visitante, como la escalera renacentista y las galerías altas del claustro, además de importantes piezas como el pendón de San Isidoro o el ajuar funerario de la infanta doña María, así como pasear por el adarve de la muralla. También se abrirá una nueva y amplia puerta para acceder al museo, al lado de la pequeña existente en este momento y la revisión completa de la información transmitida.
Los representantes implicados en el anuncio, en el claustro. RAMIRO