HÉCTOR ESCOBAR nuevo presidente de los libreros de león
«El alcalde me reconoció que la Feria del Libro fue nefasta»

Héctor Escobar (Palencia, 1967) fue elegido el miércoles presidente de la Asociación de Libreros de León. MARCIANO PÉREZ
e. gancedo | león
Héctor Escobar tuvo una adolescencia movida, mecida entre acordes y escenarios, y luego una madurez mullida por muchas páginas impresas; se abrió paso a machetazos en la jungla de papel y a la venta y edición de libros ha dedicado sus últimas décadas. Esta semana fue elegido presidente de la Asociación de Libreros de León después de una Feria del Libro brevísima y muy poco lucida y, tras una «necesaria autocrítica», se ha lanzado ya a preparar la edición del año próximo, la 40, número redondo ante el que hacer evolucionar un evento que, dada la potencia literaria de la ciudad, ve necesario rearmar colmándolo «de imaginación y trabajo».
—Fue elegido presidente el pasado miércoles. ¿Se escucharon críticas en esa reunión?
—Sí, hubo autocrítica. Para hacer las cosas mejor tiene que haber autocrítica, eso es innegable. Pero ahora toca mirar hacia adelante y de hecho ya estamos trabajando en la edición del 2017. Teniendo un año por delante sí que se puede organizar una buena Feria del Libro.
—¿De quién ha sido la ‘culpa’ de lo que ocurrió hace algo más de dos semanas?
—Creo que todos de los agentes implicados. De la asociación, por supuesto, pero también se ha echado de menos una implicación mayor por parte de las administraciones, del Ayuntamiento en concreto. Quizá seguir un protocolo, no esperar a que les llamemos, tener un poco las cosas previstas. Por lo que a mí respecta, me acaban de elegir y ya me he reunido con el alcalde para hablar de la próxima edición. Y me reconoció que la feria de este año ha sido nefasta, un cúmulo de despropósitos. Pero también me reuniré con el director del ILC y con representantes la Junta y me veré, desde ya mismo, con editoriales.
—¿Hablaron de dinero?
—Sí, me prometió apoyo económico para la nueva edición.
—¿A cuánto ascendería?
—Aún no lo hemos concretado, pero una feria seria no puede hacerse por menos de 30.000 euros, y en esta última ocasión les dieron sólo 3.000. Con eso se ha hecho lo que se ha podido, pero no es de recibo que el año pasado, en plena campaña electoral, prometiesen el oro y el moro para la feria y este año ni siquiera acudieran al pregón. Eso sí, el magnífico discurso de Tomás Sánchez Santiago estuvo a la altura de esas circunstancias.
—¿Más prioridades que contemple en este momento?
—Otro de mis objetivos principales será la lucha contra las continuas ilegalidades que se están cometiendo contra el libro y la propiedad intelectual, sobre todo la piratería digital y las fotocopias de libros.
—¿Y cómo se ataja eso?
—Con la ley en la mano. Apoyándonos en Cedro (el Centro Español de Derechos Reprográficos) y, por supuesto, denunciando aquellos sitios donde se demuestre que se llevan a cabo esos actos tipificados como delito. El sector está amenazado y no podemos pasar por alto estas prácticas. Otra lucha está en el precio de los libros: todos tienen un PVP fijo, y sólo se puede hacer un 15% de descuento a bibliotecas o un 10% en ocasiones especiales como el Día o la Feria del Libro. En el caso de los textos de la Educación Obligatoria, y paradójicamente, el descuento es libre, pero lo que no puede ocurrir, como ocurre, es que se vendan en los centros escolares a un precio superior al que tienen. Aún más, esos libros han de venderse, según la ley, en lugares físicos con licencia de actividades económicas. Combatiremos todo intrusismo. A la vez, pasa que llegan los alumnos con libros fotocopiados y los responsables de los centros miran para otro lado... Es algo muy serio y la ley nos ampara.
—¿Y la piratería digital?
—Ahí el problema está en que se ha legitimado tanto por algunas personas y colectivos que se ha llegado a aceptar como normal. Eso no puede ser, las creaciones intelectuales tienen propietarios, han hecho un trabajo; esos actos de piratería tienen responsables y ayudaremos a su denuncia, por supuesto.
—Otro caballo de batalla es la compra de libros por parte de la Diputación...
—Sí, la Diputación sacará a concurso este año su compra de lotes de libros y no lo repartirá entre las librerías de León como hacía antes, un fraccionamiento que, repetimos, es legal. Puede venir una gran empresa de fuera y llevárselo, con títulos genéricos y sin prestar atención a obras y autores leoneses. No deberíamos poder permitir que ese dinero se vaya fuera de León.
—Ante todo, ¿qué quiere transmitir a los asociados?
—Los libreros deben reinventarse, no pueden quedarse en el pasado. Hay que contar con las nuevas tecnologías, organizar actos, amenizar, imaginar... y no olvidar que las librerías también son espacios culturales. En la próxima feria habrá que imaginar mucho o, como se planteó el otro día en la reunión con el alcalde, que haya 4 ó 5 eventos al año para darle continuidad. Y otra cosa importante: redactar un reglamento de la feria e impedir el paso a aquellos que se autoeditan su libro y a quienes han publicado hace años pero siguen empeñados en repetir firma tras firma... porque hasta ahora se lo han permitido, claro.
—Fue presidente del 2001 al 2005, en el Leer León de 2006 y de 2009 a 2010. ¿Por qué fracasó la ‘feria internacional’?
—En el fondo, porque pocos creyeron que podía llevarse a cabo de veras. Hubo zancadillas políticas y gastos desmesurados.
—¿Cómo resumir lo que espera de este mandato?
—No busco aplausos de nadie. Lo único que busco es dignificar el mundo del libro.