El cine nazi más allá de Leni Riefenstahl

Renate Müeller en la película ‘Víctor o Victoria’. EFE
magdalena tsanis | madrid
La industria cinematográfica nazi produjo más de 1.200 títulos entre 1933 y 1945, pero la mayoría siguen siendo hoy grandes desconocidos para público y crítica. Marco Da Costa arroja luz sobre esa producción en el libro El cine del III Reich , publicado por Notorius Ediciones.
Según el autor, las películas de Leni Riefenstahl, como El triunfo de la voluntad u Olympia , son sólo la punta del iceberg de un fenómeno marginado durante décadas, no sin poderosas razones, como su dudosa calidad, la férrea censura goebbeliana y la condena moral del antisemitismo y todo lo relacionado con el führer.
A ello hay que añadir las dificultades de acceso a los filmes más representativos: la Fundación Murnau tiene los derechos de unas 40 películas que, 70 años después del final de la guerra, sólo se pueden ver en sesiones especiales con una introducción de un experto.
O la idea ampliamente instalada de que la «fuga de cerebros» a Hollywood —desde Fritz Lang a Billy Wilder, Marlene Dietrich o Peter Lorre— había dejado desierto el panorama artístico alemán.
Sin embargo, Da Costa demuestra que no todo lo que en aquellos años salió de la UFA, la Terra Filmkunst y Tobis-Filmkunst —las tres grandes ‘majors’ alemanas de la época— era deshechable, ni mucho menos. «La propaganda y la férrea censura no consiguieron ahogar del todo un élan creativo que hasta 1933 había protagonizado la aventura cinematográfica más deslumbrante del planeta», señala en el prólogo el escritor. En las páginas del libro se recogen cumbres del cine fantástico como Las aventuras del Barón Münchhausen (1943), protagonizada por el galán Hans Albers. El director de Víctor o Victoria acabó exiliándose en 1937 en Estados Unidos donde siguió trabajando como realizador y como actor en filmes como Notorius .