El toro más duro que lidió Javier Castaño
El periodista Javier Lorenzo presenta en Salamanca su obra ‘Alma de acero’, sobre el torero leonés, su trayectoria y el cáncer de testículo que sufrió este año.
El diestro Javier Castaño asiste a la presentación del libro de Javier Lorenzo ‘Alma de acero’. ÁNGEL ALMEIDA
n. banderas | león
Los toreros eligen pasar su vida enfrentándose cara a cara con astados en una plaza. Esta es su vida, y uno de los mayores miedos de un torero es verse obligado a apartar el capote y la muleta por causas que escapan a su control. Y esto es lo que le ocurrió a Javier Castaño. Tras 15 años sorteando las embestidas de los animales, el torero leonés recibió la cornada de un miura inesperado: el cáncer. Así comenzó un proceso de recuperación que alejó al matador de las corridas. La plaza de toros se transformó en un quirófano y el urólogo Luis Carrasco cogió el testigo para torear ese nuevo miura alojado en Javier Castaño. El resto de la historia tiene final feliz: un torero recuperado y vuelto a la acción.
Y en ese contexto, el periodista taurino Javier Lorenzo escribió su libro, Alma de acero. En la obra se desarrolla la trayectoria y la posterior lucha interna del torero contra la temible enfermedad, además de la lección de vida que esto supuso para el matador leonés. Lorenzo comenzó a escribirlo tras el regreso de Javier Castaño a los ruedos, el pasado 17 de abril en la plaza de toros de Sevilla.
«El libro es el reflejo de lo que yo soy y de todos los pasos que he dado en mi camino», declara Javier Castaño. «Una obra optimista y llena de vida», añade. El pasado 11 de septiembre fue la fecha elegida para la presentación del libro en Salamanca, en un evento muy esperado que estuvo repleto de amantes del toreo. «La presentación fue todo un éxito, todo Salamanca se volcó en un acto muy emotivo», explica el diestro.
El libro tiene un claro objetivo: ayudar a la gente a superar las adversidades. Encontrar un ejemplo de una persona que no se rindió ante la enfermedad, como tanta gente con nombre más anónimo que sufre y sigue adelante con lo que le toca. A esa gente se dirigen Javier Lorenzo y Javier Castaño en Alma de acero. «No espero obtener más nombre con esto, sino que las personas vean el sacrificio de la lucha por un sueño, y que nadie se venga abajo por una enfermedad», declara el torero. «Me encantaría poder ayudar a esa gente con mi libro» (refiriéndose a las personas que sufren cáncer).
«El miedo de la plaza lo eliges, te gusta; el miedo a la enfermedad es peor, no lo puedes controlar», decía el matador leonés en una entrevista el pasado 16 de abril. Castaño pasó tres meses sin pisar los ruedos, enfrascado en su tratamiento, hasta que por fin vio la luz, y un feliz 17 de abril volvía a agarrar un capote y a enfrentarse cara a cara con el rival que, esta vez, sí que había elegido, y lleva haciendo ya 15 años de carrera profesional.
«Cada capítulo tiene su interés», dice el torero leonés, quien recomienda la lectura del libro para ayudar a la gente a afrontar los problemas como él se vio obligado a hacer. El libro no solo es el homenaje a un torero luchador, también es una herramienta de aprendizaje. «Me encantaría volver a torear en León, pero no está en mis manos», añade Castaño.