Cimientos que duran mil años
El informe preliminar de las excavaciones en el patio del Seminario revela que los vestigios más antiguos son del siglo XI y que en ellos apareció con abundancia un tipo de cerámica medieval catalogado como . ‘gris leonesa’.

Vista del patio del Seminario Mayor de León durante las excavaciones efectuadas entre julio y agosto, con parte de las estructuras que aparecieron. MARCIANO PÉREZ
e. gancedo | león
Un milenio —casi justo— de cal y canto. Es la antigüedad máxima de los restos aflorados el pasado mes de julio en el patio del Seminario Mayor durante la excavación emprendida como paso previo a la construcción del Museo de la Semana Santa. El dato lo ofreció, durante la pasada Comisión Informativa de Urbanismo y Patrimonio, la concejala de Cultura, Margarita Torres, a preguntas del grupo municipal socialista en torno a la naturaleza y futuro de estos céntricos vestigios.
La información con la que cuenta el equipo de gobierno —respondió Torres según el acta de la comisión—, deriva de un informe preliminar facilitado «extraoficialmente» por los arqueólogos, y aclaró que el definitivo «será remitido a la administración autonómica, que es la competente en materia de patrimonio cultural». En torno a la aparición de restos romanos —en este área debían alzarse, en su día, las viviendas de los tribunos romanos de Legio —, Torres negó su localización, como también lo hizo a propósito del posible hallazgo de otro espacio histórico, el monasterio de Santiago, del siglo X.
«Lo que han aparecido son construcciones que los arqueólogos sitúan en torno a los siglos XI y XII según el método de registro de datos denominado ‘sistema Harris’ —reza el acta—. Se trata de estructuras que han proporcionado cerámica gris leonesa, tanto en su interior como en las zonas adyacentes».
«De acuerdo con la información facilitada por la concejala, los muros aparecidos avanzan también restos de sótanos de la época tardomedieval, tras el concilio de Trento», prosigue el documento, que hace ver además cómo Evelia Fernández, del grupo socialista, solicitó una copia del informe que le fue denegada «al no ser el definitivo».
Ya en agosto, cuando se cerró la excavación —de la que salieron más de cuarenta camiones de tierra— los arqueólogos participantes en los trabajos, consultados por este periódico, confirmaron que el elemento romano se encuentra en un estrato inferior al excavado, unos tres metros más abajo. Por eso formaciones políticas como el PSOE y León en Común pedían la continuación de las obras más allá del proyecto inicial, de forma que se pudiera dar con los citados e importantes enclaves romanos, integrándolos en el futuro museo. En su día, los especialistas también comentaron que el patio constituye una auténtica ‘máquina del tiempo’, pues en él aparecieron vestigios que abarcan, de manera ininterrumpida, del medievo a nuestros días, con toda la evolución arquitectónica que va del antiguo palacio episcopal al moderno Seminario Mayor.