De la Concha se va del Cervantes
La interinidad del Gobierno paraliza los planes de expansión del instituto y el relevo de su director La entidad quiere abrir sucursales en El Aaiún y en Nador.

Víctor de la Concha, tras la reunión del patronato. SERGIO BARRENECHEA
miguel lorenci | madrid
La interinidad del Gobierno ralentiza los modestos planes de expansión del Instituto Cervantes. También el relevo de su director, Víctor García de la Concha, cuyo compromiso de permanencia en el cargo se agotó en diciembre y que no está dispuesto a repetir mandato.
Así lo reconoció el máximo responsable de la institución que desde hace cinco lustros vela por la difusión de nuestro idioma en el mundo y que presentó ayer el balance del último ejercicio a los Reyes. Fue en la reunión anual del patronato del Instituto que Felipe IV y la reina Letizia presidieron en el Palacio Real de Aranjuez, y a la que asistieron también el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, el ministro de Educación y Cultura, Iñigo Méndez de Vigo, su colega de Exteriores José Manuel García-Margallo y personalidades del mundo de la cultura.
Con un presupuesto de 115,36 millones de euros para 2016 (solo un 0,4 % más que en 2015), el Cervantes se propone abrir sede en El Aaiún y reabrir la de Nador, ambas en Marruecos. También redefinir una estrategia territorial esbozada en un Plan Estratégico 2017-2019 y que aboga por una atención primordial a Asia y África, las regiones donde más crece la demanda de aprendizaje del español. Pero habrá que esperar al nuevo Gobierno para que tanto el plan de actuación como la apertura de nuevas sedes se apruebe en Consejo de Ministros.
El nuevo ejecutivo deberá aprobar también el nombramiento del sucesor de García de la Concha al frente de la institución. «Mi compromiso llegaba hasta diciembre de 2015. Tengo ya nietos catedráticos y he pasado por todos los puestos del escalafón, desde catedrático de instituto a profesor de universidad. He estado seis años al frente de la secretaría de la Real Academia Española y doce como director de esa casa. Llevo cinco años en el Cervantes y es conocido que mi compromiso se agotaba a finales del año pasado. Con casi 83 años, me toca salir de aquí», dijo poco antes de la reunión del Patronato el director del Cervantes que considera «cumplida» su etapa de servicio a las instituciones culturales.
Sobre su sucesor
No quiso De la Concha aventurar cuál debe ser el perfil de su sucesor, pero sí destacó que «debería ser una persona que conozca la administración complejísima que exige la institución» y buen conocedor de sus últimas herramientas docentes, las «criaturas recién nacidas» del Cervantes, como el Servicio Internacional de Evaluación de la Lengua Española (Siele) que ha comenzado a funcionar este año. Deberá también su sucesor ser «muy consciente» de la nueva estructura geográfica que requiere la expansión del español, aunque admitió que «todo depende de qué concepción se tenga del Instituto Cervantes».
Un instituto que con sólo 25 años de historia es para De la Concha «una institución joven» pero en la que todavía queda mucho por hacer frente a instituciones con más solera, como la Alliance Française, el British Council o el Goethe Institute, todas con presupuestos mayores.