Roban tallas de valor de la iglesia de Valcabado
Los cacos accedieron al inmueble de madrugada tras romper la puerta.

Detalle del retablo de la iglesia de Valcabado del Páramo. MEDINA
Armando Medina | valcabado
Los vecinos de Valcabado del Páramo se despertaron ayer con una sorpresa desagradable. Los cacos habían entrado en la iglesia de madrugada y se habían llevado algunas de las tallas de más valor. Una imagen de una Virgen románica del siglo XI o XII, otra de una Virgen precolombina del XVI, dos pequeños apóstoles (San Pedro y San Pablo) que flanqueaban el sagrario y la puerta del mismo. Parece claro que se trata de una banda organizada que sabía perfectamente lo que hacía porque un cáliz que había sido recientemente bañado en plata que estaba en el altar ni lo tocaron.
Unos albañiles que acudieron a recoger material en un almacén que se encuentra frente al templo fueron los primeros que se percataron del robo tras ver que las tablas de la puerta estaban rotas. «Hicieron un agujero y por ahí entraron y, al parecer, sacaron las piezas», comentaba ayer la alcaldesa, Cristina de la Fuente.
Rápidamente se dio aviso al puesto de la Guardia Civil de Alija del Infantado, que se personó en el lugar para levantar acta de lo sucedido. Más tarde se acudieron al lugar agentes de la Benemérita de la sección de patrimonio, según relató la regidora.
Según explicaba ayer un vecino, conocedor del arte que guarda la iglesia, los ladrones tenían claro lo que querían llevarse «y igual no se llevaron otras obras que también tienen gran valor porque no les cabían por el agujero que hicieron en la puerta».
Lo sustraído incluye una talla de una Virgen románica datada en los siglos XI o XII. «Es románico puro. Tiene un gran valor», señala.
Otra de las imágenes robadas es una Virgen precolombina del siglo XVI o XVII, «que tiene la peculiaridad de tener en la parte trasera tallado un sol, cuando lo normal es que esté pintado en estos casos».
El sagrario también fue otro de los objetivos de los amigos de lo ajeno. Se llevaron dos pequeñas tallas de los apóstoles San Pedro y San Pablo que flanqueaban el espacio. «Son piezas muy extrañas, porque al ser de pequeño tamaño, antiguamente los propios párrocos las solían quitar. Hay muy pocos sagrarios que las conserven», comenta este vecino.
Del mismo sagrario robaron la puerta, también de importante valor ya que tiene la peculiaridad de contar con pinturas en su interior realizadas con una técnica muy minuciosa y detallista.
«Sabían bien lo que querían llevarse», señala. Y añade que los ladrones también revolvieron las ropas de vestir de los sacerdotes que se encuentran en la sacristía, aunque no se ha echado nada en falta.
«Todos sabemos que a los ladrones les mueve un fin puramente económico». La gente del pueblo, que ayer por la mañana asistió a un entierro que tuvo lugar en la iglesia, se encontraba muy cabreada con lo sucedido «porque le tenían gran aprecio a esas imágenes casi más que por el valor económico, por el valor sentimental o religioso que representaban para ellos», señala.
La banda autora del robo puede ser la misma que ha actuado en fechas recientes en iglesias de la cercana provincia de Zamora.