Víctor M. Díez lanza su «catálogo de desenfoques»
Presenta hoy su nuevo poemario, ‘Todo lo zurdo’, en La Pequeña Nave.

Víctor M. Díez. BRUNO MORENO
Lugar: La Pequeña Nave (avenida Alcalde Miguel Castaño, 115-nave 16-calle de OH!León).
Hora: 14.00.
dl | león
Poeta, actor, narrador escénico, activista cultural... cualquier relato de la historia reciente del verso y el teatro en esta ciudad ha de incluir, necesariamente, a Víctor M. Díez, que hoy en La Pequeña Nave presenta su poemario Todo lo zurdo (Varasek Ediciones), en un acto del todo inusual que aunará literatura, música y danza ‘de altura’ gracias a la colaboración de otros artistas y colectivos leoneses.
«Podremos ver piezas creadas para la ocasión, como la de Pablo Parra (La Pequeña Victoria Cen), y también actuarán Acéfalo Narciso, Juan Luis García (guitarra), Javier de la Varga (actor, director de El Mayal), Ángel Zotes (danza) con otra propuesta ad hoc y una ‘orquesta zurda’ en la que hay músicos muy especiales, como Gonzalo Ordás (Delta Galgos), Rodrigo Martínez (Tarna), Rubén Díaz (La Jari), Sergio García ‘Segis’ (Juventudes musicales) y Mónica Jorquera», detalló Díez.
Todo lo zurdo es «un catálogo de desenfoques», dice, una serie de poemas de una escritura texturizada por su sonoridad casi salvaje, por su variedad de discursos. Desde las resonancias ‘beat’ de su poemavudú a la prosa poética del Diario imaginario de Denardo Coleman , pasando por series tan contradictoriamente volátiles como Haciendo pie o Roto , el autor se delata en su dedicatoria al maestro del free jazz Ornette Colema, uno de los creadores más libérrimos e imaginativos del siglo XX.
Se ha dicho de la poesía de Víctor M. Díez que es «como un temblor. Una escritura cíclica, envolvente, aunque arraigada en la precariedad. Versos que por momentos abrasan» (Olvido García Valdés). Ha publicado Evaporado va , Oído en tierra , Voz fuera de campo , Ser no representable , Discurso privado o Escrito sonámbulo , además de las antologías Todo espera un fuego y Maldito baile obligatorio .