Oriente, capital la Montaña
Sólo queda una firma del Ministerio de Industria para poner en marcha en cuatro puntos del Alto Esla un ambicioso proyecto del Instituto Bíblico y Oriental con un presupuesto de millón y medio de euros. El objetivo, reactivar un rincón ahogado por la despoblación.
e. gancedo | león
El calificativo de ‘oriental’ con el que genéricamente se vienen nombrando los valles del Nordeste leonés puede tener, a partir de ahora, un significado mucho más amplio de prosperar una iniciativa cultural y empresarial de gran calado impulsada por los responsables del Instituto Bíblico de León.
Son ya varios los años de contactos, gestiones y movimientos encaminados a reforzar la presencia del IBO en Cistierna y su comarca, pero en estos momentos la meta podría estar más cerca que nunca: su director, Jesús García Recio, cree que puede ser en algo más de un mes cuando se despeje el último escollo. Porque sólo resta el visto bueno del Ministerio de Industria para liberar una partida económica de un millón y medio de euros procedente de los fondos para la reconversión minera de la zona, concretamente de la empresa Hulleras de Sabero a través de la asociación Adsacier —en su día se estableció que era necesaria la luz verde del ministerio para poder disponer de esos fondos—. Partida que irá destinada a rehabilitar, equipar y acondicionar cinco edificios para convertirlos en polos de difusión cultural, divulgativa, investigadora... y económica.
En concreto, en Cistierna se trata de la Biblioteca Pública, en muy malas condiciones y que acogerá los numerosos volúmenes que el IBO hasta ahora mantenía en su sede de León —está considerada una de las mejores bibliotecas sobre orientalismo de España, con 30.000 libros—, y la iglesia de Santa María, también necesitada de reparación y que albergaría, según la memoria a la que ha tenido acceso este periódico, la ‘exposición permanente’ del Instituto Bíblico y Oriental. Una expresión que podría referirse al contenido íntegro de su museo, inaugurado por la reina doña Sofía en 2009 y con auténticos tesoros sumerios, coptos, griegos y egipcios en su interior, aunque este extremo no ha sido confirmado por los responsables de la entidad. Sí es un hecho que la sede principal capitalina no ha programado este curso ninguna de las doce clases de idiomas que llegó a impartir y que la exposición sobre Cleopatra sigue sin fecha de apertura. El alto coste que para el IBO supone ‘alojarse’ en el complejo de la Real Colegiata de San Isidoro bien podría estar detrás de esta decisión de fortalecer el área montañesa.
El resto de hitos serían la casa forestal de Crémenes, futura sede de una novedosa cátedra Orígenes de España junto al legado del veterano y muy activo investigador sajambriego Eutimio Martino; el hospital Izaguirre de Sabero cuyo destino será escuela de bellas artes y muestra permanente de obras del artista canario Ángel Peres; y las escuelas de La Ercina con salón de actos, biblioteca y punto de información sobre las numerosas calzadas y castros de la zona.
Un programa cuyo gran objetivo es combatir y ayudar a superar la agudísima despoblación que aqueja a estos valles, desarticulados por la creación de los pantanos de Riaño y Porma, el mazazo a la ganadería y la falta de una auténtica apuesta turística que ponga en valor los recursos de la zona. Jesús García Recio lo expresaba así el jueves al Diario: «Creemos en lo que nadie parece creer, el medio rural, ahí está el futuro».