‘Vitropía’, o el juego del vidrio, llega a Cinabrio
La artesana Rosa García Morán abrió ayer nueva exposición.

García Morán, en la apertura de esta singular muestra. M. PÉREZ
marcelino cuevas | león
De entre la multitud de materiales que se emplean en las diferentes artes, hay uno que es especialmente complicado de trabajar: el vidrio. Por eso cobra especial relevancia la muestra que la artista leonesa Rosa García Morán inauguró ayer en la galería de arte Cinabrio.
García Morán tiene, en el pueblo de Palacio de Torio, una vieja casa de labranza y en ella un gran horno para fundir el vidrio. El mágico material sólo puede dominarse a través del fuego y eso es lo que hace con maestría esta singular artesana. Las trasparencias, el color y los materiales complementarios, como antiguas maderas o hierros de desecho, son los elementos que destacan en sus creaciones. «Llevo ya muchos años con el vidrio —explica— empecé en la Escuela de Arte, después en La Granja de San Ildefonso, realicé cursos de especialización. Creo que el vidrio tiene muchísima magia, es muy dúctil y versátil, permite su mezcla con infinidad de materiales». Entre las obras de la exposición destaca una serie de espejos que se mezclan con figuras geométricas de vidriera y cuerdas artesanales de diversos colores. «Se trata —dice la autora— de mostrar el otro lado del espejo. De crear a través del color un universo que normalmente no captamos, pero que existe y tras el que se esconde una realidad diferente».
Rosa G. Morán presenta en el espacio expositivo una instalación en la que unas rocas, cubiertas por una red de pescadores, representan una costa en la que el mar va depositando objetos diversos, entre ellos joyas creadas por la vitralista. «Yo empecé haciendo vidrieras, pero pronto me di cuenta de las posibilidades que el vidrio, unido al cobre y las telas de seda pintadas, tenía en el mundo de las joyas. Y todas mis creaciones son modelos únicos».
En la muestra hay muchas más cosas, hay seráficos ángeles de colores que esperan impacientes para figurar en cualquier árbol navideño. Y pájaros que pueden hacer su nido en cualquier rincón. Todo un maravilloso mundo de colores transparentes.