Tras los tesoros medievales que León perdió o le robaron
Un congreso desvela dónde fueron a parar decenas de obras de arte medievales.
verónica viñas | león
Robados o perdidos. Ese fue el destino final de decenas de obras de arte leonesas. Hoy y mañana un grupo de especialistas recompondrán el legado medieval que León no pudo preservar al completo. San Isidoro acoge este seminario internacional organizado por las universidades de León y Valparaíso,
por el que desfilarán algunos de los mayores expertos.
Las jornadas las abre hoy, a las 18.00 horas, Noemí Álvarez da Silva (Instituto de Estudios Medievales, Universidad de León), con la conferencia Reconstruyendo el pasado. La Arqueta de las Bienaventuranzas y el Arca de San Millán de la Cogolla. A las 18.45, José Alberto Moráis Morán (Pontificia Universidad Católica de Valparaíso) disertará sobre El taller de orfebrería de San Isidoro de León: infortunios de un patrimonio esquilmado . A las 19.30, María Dolores Teijeira Pablos (directora del Instituto de Estudios Medievales de la
Universidad de León) presenta la monografía La arqueta de San Adrián (Art Institute, Chicago) y el culto a sus reliquias en el antiguo reino astur leonés (Ediciones de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso).
Los expertos que participan en este congreso darán cuenta del paradero de decenas de obras de arte y su misterioso viaje a otros países. Destaca la presencia del leonés Gerardo Boto, profesor de la Universidad de Gerona y descubridor del célebre claustro de Palamós, trasladado en los años cincuenta hasta una finca privada y originario presumiblemente de la catedral vieja de Salamanca, donde fue desmontado en 1783 a causa de los daños sufridos por el terremoto de Lisboa de 1755.
El joven historiador José Alberto Moráis Morán (Bembibre, 1981), que ha creado en la Universidad Católica de Valparaíso una cátedra centrada en San Isidoro, ha conseguido que en Chile sepan más del románico leonés, de la Pulchra o del Camino de Santiago que muchos leoneses. César García Castro, del Museo Arqueológico de Asturias, abordará mañana las consecuencias que tuvo la voladura de la Cámara Santa de Oviedo en 1934.