OBITUARIO
Adiós al leonés que descubrió a la Pantoja
MIGUEL ALLER | Compositor

Miguel Aller. DL
verónica viñas | león
Se lo ha llevado un aneurisma cerebrak. Cuenta su hijo que «hasta su último suspiro estuvo dedicado a la música y a su eterno amor por León». Noventa años dan para cientos de canciones. Miguel Aller Martín compuso unas 300, algunas con crítica incluida, como la titulada ‘Dinero negro’. Este leonés de Puente Castro, que estudió en el Real Conservatorio de Madrid e hizo oposiciones al Ejército de Tierra, fue destinado a Mallorca en 1955, al tiempo que arribaban a las costas baleares los primeros turistas nórdicos. A los pocos meses colgó el uniforme y montó uno de los estudios de grabación más famosos de Europa. Fue el descubridor de Isabel Pantoja. Le adelantó a su padre 100.000 pesetas para su primer disco y «se fugaron con el dinero». Todo el mundo en Baleares sabe la historia, de ahí que algunos apodasen a Miguel Aller ‘El Pantojo’. A Julio Iglesias le rechazó, «porque cantaba mal». Compuso el primer himno del
Real Mallorca y le puso letra al nacional: «Viva España, cantemos todos juntos nuestra hispanidad....», reza la primera estrofa. Aller llevó una vida de novela, que relató en el libro ‘Loco por la música’, donde habla de los personajes que desfilaron por su estudio de grabación, llamado primero Fonal y luego Maller. Un estudio que cedió en 1989 como sede de laSinfónica de Baleares. También tuvo una editorial. «Ahí sí me hice millonario. Vendía partituras a 4.000 orquestas», confesó en una reciente entrevista a este periódico. En 1965 compone la banda sonora de la primera película pop española, ‘Megatón Ye Yé’, protagonizada por Mochi y Micky y Los Tonys.
Tenía el carné de socio número 1 de la Sociedad General de Autores (Sgae), a la que criticaba abiertamente porque «sólo se dedica a robar», decía.
Conoció a algunos de los mejores músicos, «pero se van muriendo», lamentaba. Y si se le preguntaba por su cantante favorito respondía que Michael Jackson. Dejó escrito que le metieran música en el ataúd.