CULTURA ■ ARTE
Tres miradas y cien vidas
La galería Cinabrio presenta la exposición ‘Cuatro días’, con fotos de Carmen Coque, Marc GreenBase y Olga Orallo.

Los artistas Olga Orallo, Marc GreenBase y Carmen Coque. CUEVAS
marcelino cuevas | león
Todos recordamos aquel clásico poema: «La vida son los ríos…». Y sobre el discurrir de la vida, unas voces como ruidoso torrente y otras como plácida corriente acariciando la tierra con curvilíneos meandros, y taya la exposición que en estos días puede verse en la galería de arte Cinabrio. Tres fotógrafos… —un fotógrafo y dos fotógrafas— se enfrentan al ciclo vital de los humanos a través de tres miradas diferentes. Sus fotografías, en un blanco y negro que las lleva al documental, son muestra de su pasión por el joven arte de la fotografía y sin compromiso social con gentes de varios continentes.
Carmen Coque, Marc GreenBase y Olga Orallo se presentan como interesantes representantes de ese mundillo fotógrafo que en León está en Claro auge.
Gabriel Quindós ha puesto el contrapunto literario a la muestra. «En la exposición Cuatro días –explica- tres creadores proponen un diálogo sobre los ciclos vitales del hombre y el paso del tiempo. Aceptan el reto de bucear en su obra para proyectar un bosquejo de su visión del proceso de crecer y envejecer. Además de compartir esta temática, coinciden en la preponderancia del retrato y en el empleo del blanco y negro. Más allá de estos nexos de unión, cada fotógrafo se mantiene fiel al sello de su mirada. Se diferencian en el estilo, en la manera de componer, en el tratamiento de la luz, en cómo asomarse al modo en que el transcurso de los días esculpe su estela en los rostros. Tres miradas, tres lecturas, tres fotógrafos que alumbran un testimonio plástico sobre el devenir de la vida de todos».
Un interesante recorrido por el mundo y por gentes que se asoman a la ventana gris de las placas fotográficas para dejar en ellas un instante de su vida, quizá no el más trascendente, pero en definitiva uno más de esos momentos fugaces que hilvanas de forma constante el devenir de la existencia. «La vida es un juego/ con reglas precisas/ Y para jugarlo/ no hacen falta prisas», dice sabiamente Charo de la Fuente.