CULTURA ■ CONCIERTO
El blues de Vargas regresa a León
Recala esta noche en el Gran Café con la argentina Vanesa Harbek

Javier Vargas. DL
pacho rodríguez | león
Javier Vargas vuelve a León «como quien regresa a un lugar en el que siempre me he sentido querido», dice. Porque se acuerda de su anterior visita, que coincide entre From the dark y Hard time blues, que sería el último trabajo de la Vargas Blues Band con el que aún gira si no fuera porque hace cinco días salió Cambalache & Bronca. La promoción del nuevo disco empezará en breve. Pero al Gran Café, junto a la argentina Vanesa Harbek, llega más como artista de largo recorrido, popularizador del blues y un rara avis si tenemos en cuenta que es de los que sale a disco por año.
«Provengo de una generación que creaba mucho. Y que tiene como artistas favoritos a los clásicos. Y en esa idea, el artista tiene el compromiso de poner lo nuevo sobre la palestra del público lo antes posible», asegura. Y en León, hoy, la idea del guitarrista y compositor hace mucho que ya no es mostrar lo que sabe, «porque cuando empezaba, lo que quería era desarrollar técnica y velocidad y mostrarlas. Enseñar que sabía tocar. Lo que quiero ahora es captar las energías y convertirlas en sonido. Lo que siento o veo a mi alrededor, convertirlo en canciones», explica.
Y Vargas, más de 30 años al frente su Blues Band, también dice que «el grupo nació como la idea de un viaje para no parar de tocar nunca. Y así espero seguir siempre», relata.
En el camino ha visto de todo. Anécdotas que son categoría como su encuentro con Prince: «Me invitaron a conocerle en un concierto. Y me llevó a un camerino lleno de guitarras y me dijo: elige una porque esta noche tocas conmigo.
Fue una experiencia inolvidable», recuerda. También se fajó con la Movida, él que era un hijo de españoles emigrantes. «Yo llegaba a España desde Estados Unidos. Y todo era new wave. Pero a mi lo que me gustaba de esa línea era la explosión rock y punk de Los Ramones, Blondie...», rememora.
Hoy, el viaje de la Vargas Blues Band se detiene en el Gran Café, para reeditar el compromiso con el blues. «Para tener un nombre he adaptado el blues a muchos estilos, pero mi origen musical siempre ha sido el rock», explica.
Lugar: Gran Café.
Hora: 22.00.
Entradas: 15 euros.