CULTURA ■ MÚSICA
Voz leonesa, aplauso chino
El tenor Carlos Fidalgo triunfa junto al Ballet Nacional de China con un trabajo del escenógrafo americano John Neumeier Basado en una obra de Mahler, al choque cultural se suma «la dificultad de cantar en alemán», dice

Fidalgo, primero por la izquierda, tras uno de los recitales. DL
e. gancedo | león
Puede hablarse de globalización o de ausencia de fronteras en lo que a la cultura con mayúsculas se refiere, pero en todo caso las últimas apariciones del tenor leonés Carlos Fidalgo confirman que el talento no entiende de muros de ningún tipo. Establecido en Londres desde hace tiempo —en estas páginas ya dimos cuenta de su paso por salas británicas como la Little Venice o la National Gallery escocesa—, su último trabajo ha sido un auténtico reto por complejidad... y por multilingüismo.
Los pasados días 12 y 14 de mayo, Fidalgo protagonizó la nueva producción del Ballet Nacional de China, ‘Songs and Dances of the Earth’, una creación del renombrado bailarín y escenógrafo norteamericano John Neumeier que ya estrenara en París en 2015. La producción, tal y como explicó el tenor capitalino a este periódico, se basa en la obra del compositor Gustav Mahler ‘Das Lied von der Erde’, que consiste en una sinfonía para dos voces, tenor y alto, con textos sacados del libro ‘Die Chinesische Flöte’, de Hans Bethge, quien recopiló en su día poemas de la dinastía china Tang y de los cuales Mahler seleccionó seis.
Un «auténtico desafío» para Fidalgo por ser ésta la primera vez que canta un repertorio al que tiene «mucho respeto» ya que, como confiesa, «cantar en alemán siempre tiene una dificultad añadida». En este caso, el leonés estuvo acompañado por la mezzosoprano de Shanghai Huiling Zhu, ambos dirigidos por el director de la orquesta del Ballet Nacional de China, Zhang Yi. «La oportunidad de llevar a cabo este trabajo —informó— surgió gracias a un gran maestro repertorista, buen amigo mío, que me puso en contacto con el Teatro Tianquiao, sede del Ballet Nacional de China, donde estaban buscando un tenor para sacar adelante esta producción».
En cuanto a cómo ha vivido Carlos Fidalgo su nuevo rol, confiesa que ha sido «un trabajo de gran responsabilidad y realmente duro, no solo por cantar en alemán, idioma que requiere un trato un tanto especial a la hora de entonar, sino también por la dificultad de la obra en sí; resulta muy exigente vocalmente. Tampoco hay que olvidar que era el estreno absoluto de esta producción de John Neuemeier en China y eso siempre añade algo de inquietud».
Ganador, entre otras distinciones, del cuarto Concurso Internacional de Zarzuela Ana María Iriarte en 2014 y participante en numerosas puestas en escena operísticas (‘Sansón y Dalila’, ‘Madame Butterfly’, ‘Lucia di Lammermoor’, ‘Tosca’) en países como Francia y Bélgica pero también en diversas ciudades españolas —sin olvidar el auditorio de su ciudad natal—, Carlos Fidalgo habla de las diferencias culturales que encontró en la República Popular China.
«Musicalmente hablando no existió gran distancia —constató—. Al formar parte esta obra de Mahler del repertorio occidental, la orquesta del Ballet Nacional de China realizó un trabajo brillante bajo la dirección de Zhang Yi».
Pero en otros asuntos más cotidianos, como la comida, cuenta que no encontró «demasiada diferencia entre lo que ya conocía de Londres y lo que pude probar en Beijing... Que por cierto estaba todo delicioso». «Lo mas chocante de la experiencia —cuenta— es encontrarte en medio de otra civilización donde simplemente al pasear por la calle te das cuenta de la importancia de los idiomas, de lo esencial que es poder comunicarte con los demás. Definitivamente es otro mundo y otra manera de hacer las cosas».
Y ante la pregunta de por qué tantos músicos, cantantes (y arqueólogos, y profesores...) españoles se ven obligados a trabajar y vivir fuera, se pregunta, a su vez: «¿Quizás porque en España no encuentran lo que buscan?». «Es muy fácil encontrar gente dispuesta a apoyar la cultura pero claro, gratis, para ‘promocionarte y darte a conocer’, que es lo que suelen decir cuando quieren que cantes o toques en algún evento —reflexiona—. Y cuando digo que no encuentran lo que buscan, me refiero a un medio de vida, a ser capaz de ganarte la vida y poder vivir como cualquier persona, pagando tus facturas... Pero, por desgracia, esto no sólo suce en España, la crisis se ha notado mucho a nivel general. ¿Las cosas están cambiando? Bueno, si bien no conozco la situación española a fondo, sí te diré que en Europa las cosas no están mucho mejor».