Sin luz ni guías especializados
«Dotarle de contenido». Ese es el sueño de Alfredo García con respecto a Escalada, un monumento que conoce bien y que fue declarado monumento nacional en 1886. Jornadas, conferencias, talleres para niños e incluso residencia temporal de monjes podrían ser soluciones al cierto olvido en el que parece haber caído esta joya mozárabe. Y así, no hay seguridad suficiente como para mostrar en él el facsímil de su famoso Beato (lo custodia el monasterio de Gradefes), guías especializados y desde hace unos días, tampoco luz, de forma que los organizadores tendrá que hacer uso de generadores, como expusieron ayer.