El millonario Driehaus busca más pueblos como Grajal
El filántropo brinda otra oportunidad a los municipios que quieran rehabilitar su patrimonio con la segunda edición del concurso que ya premió a un pueblo leonés.

Los arquitectos Imanol Iparraguirre y Aritz Díez Oronoz, que ganaron el Premio Driehaus con un proyecto para Grajal. RAQUEL P. VIECO
verónica viñas | león
Richard Driehaus tiene una peculiar filosofía. Si en los negocios este singular magnate de Chicago aplica la idea de ‘Momentum’ —comprar al alza para luego vender a precios incluso más altos—, en el ámbito del Patrimonio podría decirse que también apuesta a ‘caballo ganador’. La prueba está en que los tres pueblos que obtuvieron su respaldo en el concurso arquitectónico que patrocina, Grajal de Campos, Vejer de la Frontera y Jaca, son lugares monumentales. Tres enclaves que únicamente necesitaban un ‘empujón’ para rescatar su espléndido Patrimonio.
Ahora, el multimillonario estadounidense, elegido por la revista Barron’s como una de las 25 personalidades más influyentes del siglo en el mercado financiero, quiere dar una segunda oportunidad a otros municipios. Su fundación acaba de abrir la segunda edición del Concurso de Arquitectura Richard H. Driehaus para ayudar a los ayuntamientos españoles en la rehabilitación de sus espacios arquitectónicos y urbanos.
Los ayuntamientos podrán presentar hasta el 3 de octubre un emplazamiento a restaurar o revitalizar, «dando continuidad a la arquitectura propia del lugar». Las localizaciones propuestas deben ser espacios públicos significativos o que pudieran llegar a serlo, así como edificios emblemáticos o nuevos desarrollos urbanos, coherentes con la tradición local, tal como explica la fundación.
Un jurado internacional elegirá tres de entre todas las propuestas y, posteriormente, estudios de arquitectura nacionales e internacionales podrán presentar sus proyectos de recuperación patrimonial en las tres localizaciones seleccionadas por el jurado.
El concurso de Driehaus cuenta con el respaldo de los ministerios de Fomento y de Educación, Cultura y Deporte, el Consejo Superior de Colegios de Arquitectos de España y la organización International Network for Traditional Building Architecture and Urbanism.
Los arquitectos vascos Imanol Iparraguirre y Aritz Díez Oronoz llamaron proyecto Lázaro su plan para resucitar la plaza de Grajal, que resultó finalmente premiado con los 10.000 euros del Premio Driehaus. Ahora falta que los citados ministerios sufraguen un diseño que, básicamente, acaba la cuarta torre del palacio, rehace la entrada desde la plaza, rescata una galería de madera en la fachada este e incluye un jardín de olivos. También retoman elementos ‘perdidos’ , como una fuente en el centro de la explanada a la que se abren la iglesia y el palacio, que recupera así el esplendor del pasado.
Y es que Driehaus se limita, por el momento, a premiar exclusivamente soluciones arquitectónicas para enclaves históricos ‘deprimidos’, pero la ejecución del proyecto es otra historia. Grajal tendrá que buscar ahora algún mecenas, público o privado, que haga realidad el proyecto Lázaro.