recordando al pueblo anegado
Música y poesía en Oliegos

El poeta César García. J. CASARES
EFE | León
Setenta y dos años después de que Oliegos quedara en ruinas y parcialmente anegado bajo las aguas de un embalse, sus antiguos moradores regresaron ayer para celebrar por primera vez las fiestas patronales de este pueblo, del que se vieron obligados a emigrar.
Fue en 1945, cuando con motivo de la construcción del embalse de Villameca, de la Cuenca Hidrográfica del Duero, los 150 vecinos de Oliegos fueron trasladados en tren a una finca en Foncastín, en el municipio vallisoletano de Rueda.
Pasadas siete décadas, aquellas gentes, entonces niños, hoy ancianos, regresan para celebrar con música y poesía unas fiestas patronales que antaño homenajeaban al apóstol San Pedro, explica el periodista y escritor Tomás Álvarez, uno de los impulsores del proyecto.
«Las lágrimas de quienes partieron hacia el sur quedaron como una cicatriz en el alma de los que permanecieron», explica Álvarez.
La iniciativa de retomar las fiestas patronales de Oliegos se fraguó a raíz de que el año pasado, en un encuentro poético en Astorga, un octogenario, nacido en aquel pueblo, le dijo a Emilio Castillo, alcalde de Quintana del Castillo, municipio al que pertenece Oliegos: «Cómo me gustaría celebrar un año en Oliegos la fiesta patronal». Así pues, dicho y hecho.
Como homenaje literario, desde 2001 se celebra en la comarca un encuentro poético llamado Versos a Oliegos, en el que poetas y escritores cantan a la tierra, a sus gentes y a sus vivencias, explica Álvarez.
Con todos los trabajos se edita cada año un libro, testimonio de creatividad y amor a la tierra. Este año la publicación incluye 44 textos de distintos autores, entre ellos los poetas Eugenio de Nora, o Ángel Casado. Las imágenes se deben al fotógrafo Luis Miguel Ramos Blanco.
Entre los actos de ayer, se celebró el encuentro poético Versos a Oliegos, presentado por la periodista Thais Lozano, junto con Adolfo Pérez, quien con sus Cantos de Ciego recuerda la historia del viejo pueblo anegado. También se organizó una comida popular, y un encuentro de grupos musicales folk.