Chicago convierte el Camino en plató
Una compañía teatral estadounidense, que llega a León el día 24, hace representaciones en cada etapa, al tiempo que rueda un documental sobre «el éxtasis del peregrino».

El protagonista de la obra durante el rodaje del documental sobre el Camino de Santiago. GREG SCOTT
Patricia Pérez | León
Llenar el Camino de Santiago de cultura y reflexión es el principal objetivo de Kevin Limbek, miembro de la compañía Chicago Theatre. Para ello, alrededor de cuarenta voluntarios españoles y estadounidenses están llevando a cabo la representación de una obra teatral a medida que van completando las etapas.
En cada lugar que paran a descansar, el grupo interpreta Underneaththe lintel (Bajo el dintel), una adaptación del guión de Glen Berger y protagonizada por el actor Darrel Hill.
La comitiva prevé llegar a León el 24 de este mes y se quedarán en la ciudad un día. Aquí tienen pensado interpretar la obra, aunque todavía no han concretado el emplazamiento de la representación.
La trama se desarrolla en una librería, en la que se devuelve un ejemplar prestado hace 113 años. Según la propia compañía, se establecen paralelismos entre el Camino de Santiago y la representación teatral.
La idea surgió hace un año y medio, cuando Kevin Limbek vio en su país la obra que ha traído a España. Inmediatamente pensó en el Camino de Santiago y le propuso a la compañía «llevar la obra al Camino», asegura el norteamericano. «Esta obra es perfecta para el peregrinaje. Habla sobre un hombre que no puede parar de andar. Cada mañana, los peregrinos se despiertan y piensan: ‘No quiero caminar más’, pero ¡siempre hay que seguir andando!», argumenta el ideólogo.
Y es que Limbek no es nuevo en esto del peregrinaje. Él acude asiduamente a Pamplona, donde mantiene una fuerte relación de amistad desde hace más de tres décadas. «Hace siete años ya realicé alguna etapa del Camino», revela.
«¿Cuál es el significado de mi vida?» Esta es la cuestión que ha llevado al estadounidense a realizar el Camino de Santiago de esta atípica manera.
Limbek confiesa que su proyecto intenta que los peregrinos con los que se cruza reflexionen con él en torno a la propia existencia.
La compañía de teatro pretende no dejar indiferente a nadie. «La obra presenta varias preguntas. Permite a los espectadores verse retratados. Es como un espejo. Queremos hacer la experiencia del peregrinaje más rica», confiesa Limbek.
Pero este viaje va más allá. La compañía de teatro no realizará únicamente la representación de la obra, sino que también está filmando todas las etapas del Camino para crear un documental.
El encargado de elaborar esta segunda parte del plan es Greg Scott, un profesor de sociología de la Universidad católica DePaul (Chicago). Esta cinta documental pretende mostrar «el éxtasis del peregrino», asegura Limbek.
El objetivo es que esta cinta se proyecte en territorio nacional. «Ojalá podamos presentar el documental en España en dos años. Es nuestra meta»
Por otra parte, la última pieza del plan está relacionada con los cuarenta voluntarios. Durante todas las etapas, ellos se dedican a plasmar en un diario sus experiencias sobre el Camino, al mismo tiempo que recopilan las opiniones de los espectadores que, «por lo general, suelen ser muy buenas», según el estadounidense.
Cuando la compañía decidió embarcarse en este proyecto comenzó a recaudar fondos. En total, recibieron «pequeños regalos desinteresados de unas 60 o 70 personas» y gracias a ellos consiguieron alrededor de 15.000 dólares, algo más de 13.000 euros «para comer, dormir en albergues y para el transporte», asegura Limbek.