CULTURA ■ monumentos en obras
Capital del patrimonio enfermo
San Marcos, la Catedral, San Isidoro y la muralla estarán en obras el año que León espera más turismo que nunca.

La Catedral perderá su gran ‘ojo’. El rosetón será desmontado para su restauración. A la derecha, tramo de la muralla en Era del Moro que será reparado. JESÚS F. SALVADORES
verónica viñas | león
La Catedral, tuerta; San Isidoro, en obras; San Marcos, cerrado; y la muralla, tapada por los andamios. Los grandes monumentos de la ciudad pasarán por ‘quirófano’ el año que León espera más turismo que nunca gracias a la capitalidad gastronómica.
Algunas de las obras deberían haberse llevado a cabo hace años, como las de la muralla. De momento, habrá una intervención de urgencia en el tramo que discurre por Era del Moro, donde la fortificación ya dio ‘un aviso’ de su gravísimo estado, al desplomarse en mayo cinco metros de muro que se precipitaron sobre uno de los solares privados que se extienden a sus pies. Unos trabajados presupuestados en 107.619 euros. Asimismo, el Ayuntamiento espera el permiso del Ministerio de Cultura —propietario de la muralla— para reparar el cubo de Conde Rebolledo que se vino abajo en marzo.
Tampoco la Catedral mostrará su mejor aspecto en los próximos meses. La fachada principal, que luce desnuda de estatuas desde hace nueve años, quedará ‘semitapada’ por la colocación de un gigantesco andamio, desde el que apearán el gran rosetón para restaurarlo. Será uno de los trabajos más delicados que se llevarán a cabo en el templo en décadas. Este gran vitral prácticamente no se ha tocado desde la magna restauración de la Catedral en el siglo XIX que evitó que el edificio se desplomara. Habrá otras intervenciones en el edificio, pero ninguna tan espectacular.
La rehabilitación de la gran cristalera, que dejará tuerta a la Catedral, corre a cargo de la Fundación Cepa —los empresarios de la cervecera mexicana Modelo, Cesáreo y Pablo González—, que sufragará los 398.000 euros que cuesta reparar una de las ‘joyas’ del templo gótico. San Marcos estará cerrado a cal y canto por reforma, así que los turistas sólo podrán contemplar la espléndida fachada, que ha sido sometida también a una gran intervención, ante el delicadísimo estado en que se encontraba, tras una nefasta restauración anterior.
Y 2018 podría ser también el gran año de San Isidoro. En mayo de 2016 la Junta, el Cabildo y la Fundación Montemadrid sellaban un acuerdo para remodelar el museo de la colegiata, con el fin de convertirlo, tras una inversión de 4,8 millones de euros, en un «centro cultural de vanguardia». Cada uno de los firmantes se comprometió a acometer una parte de esta magna restauración. En los próximos meses, según el responsable de Patrimonio de la Junta, Enrique Sáiz, deberían comenzar las actuaciones que financian el Cabildo y Montemadrid, que incluyen la nueva entrada al museo, la apertura de nuevas capillas, la torre del gallo... hasta triplicar la superficie visitable de la colegiata. Sáiz calcula que en 2019 San Isidoro podría estar completamente restaurado.