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El leonés que lleva 'La peste' a Sevilla

Durante 18 semanas, Guillermo Navajo vivió casi como en el siglo XVI: pisando calles inundadas de barro, aspirando el humo de los hogares de leña y, de noche, iluminándose sólo con velas. Todo ello fue necesario para sacar adelante ‘La peste’, la serie más ambiciosa de la televisión en España, protagonizada por Paco León y donde este leonés es mano derecha del director Alberto Rodríguez

Guillermo Navajo, primer ayudante de dirección en ‘La peste’, en el rodaje de esta serie ambientada en el siglo XVI. GAI

Guillermo Navajo, primer ayudante de dirección en ‘La peste’, en el rodaje de esta serie ambientada en el siglo XVI. GAI

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E. GANCEDO | LEÓN
León

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Dicen de La peste que está tan bien hecha que hasta se puede oler. La recién estrenada serie de Movistar Plus, posiblemente la ficción televisiva más ambiciosa de cuantas se han alumbrado hasta la fecha en España, no para de recibir alabanzas por su brillante plantel actoral, su dirección equilibrada y eficaz, su gran tratamiento en posproducción... y por una ambientación muy esmerada que consigue introducir al espectador en una auténtica máquina del tiempo capaz de llevarle hasta la Sevilla del siglo XVI. En el ojo de esas labores delicadas y exhaustivas, especialmente de la segunda y de la última, se encuentra un leonés, Guillermo Navajo, primer ayudante de dirección con experiencia más que sobrada en estos campos pero que en La peste ha debido enfrentarse al «mayor» de sus retos.

Si a Navajo se le pregunta dónde residió exactamente el principal desafío de la serie protagonizada por Paco León y Pablo Molinero, esto es, cómo hicieron para que la gente vea, sienta y hasta huela aquella época, explica que intentar recrear una Sevilla histórica «en la que ya no queda ni una esquina del siglo XVI» no fue «una tarea fácil». «Fueron meses de duro trabajo buscando localizaciones en distintas zonas de la provincia de Sevilla e incluso fuera de ella hasta que dimos con una maravilla en la localidad de Carmona —detalla—. Un antiguo convento abandonado, que data de la época en la que se sitúa la acción, nos sirvió para ambientar un porcentaje enorme del total de los seis guiones escritos».

Y prosigue descubriendo a Diario de León cómo era el día a día de un rodaje agotador y puntillosísimo. «El trabajo de arte fue brutal: ensuciábamos las calles con tierra de mantillo, fruta podrida y agua, caminábamos y tocábamos tela de saco con polvo todo el día, y por las noches vivíamos a la luz de las velas, que era la iluminación principal de todos los decorados nocturnos. Además, trabajábamos con mascarillas porque respiramos el humo de los hogares durante los cinco meses de rodaje —ejemplifica—. En gran parte, en esto consistió el secreto de la sinestesia de la serie: conseguimos trasladar a imágenes toda una serie de sensaciones diferentes a lo audiovisual porque todo lo que sale en pantalla es muy real».

Preguntado por si pidieron consejo a historiadores y expertos en el intento de ‘resucitar’ aquella época bestial en cuanto a impactos visuales, auditivos y olfativos, Guillermo Navajo comenta que en el departamento al que pertenece, el de dirección, «tratamos de documentarnos por todos los medios posibles (pintura, relatos, textos de todo tipo como los del Cabildo, del puerto, autos de fe...), aparte de que contábamos con la ayuda inestimable de Pedro Álvarez, el documentalista e historiador de la serie. De él tirábamos hasta la saciedad para tratar de ser absolutamente fieles a las acciones y costumbres del siglo XVI y así poder trasmitirlo a nuestros extras: de esa manera podían actuar a conciencia con respecto al nivel social o profesión que estuviesen interpretando en cada secuencia». Y es que son verdaderas multitudes las que aparecen en La peste, serie cuya acción comienza cuando la ciudad asiste al asesinato de varias personas relacionadas con el protestantismo, todo con el telón de fondo de una epidemia colosal. «A ese nivel, el trabajo más duro tuvo que ver con los niños, que llevaban varios días preparados, con ayuda de coaches especializados, para hacerles rendir al máximo en el poco tiempo de rodaje que nos permite la ley —aclaró Guillermo Navajo—. Y luego estaba el trabajo de vestuario, de ambientación y de maquillaje con todos ellos, que fue espectacular y de lo más escrupuloso, pues cada figurante llevaba un tiempo de preparación muy parecido a los de los actores principales. Bueno, de hecho dejamos sin vestuario de época a todos los almacenes de Madrid...».

Fogueado en cástings, anuncios publicitarios, varias galas de los premios Goya y un amplio número de películas (Lucía y el sexo, Que se mueran los feos, Azul oscuro casi negro, La gran familia española...), otro de sus más recientes trabajos ha sido Escobar, la última de Fernando León de Aranoa, con Penélope Cruz y Javier Bardem (éste último en la piel del mundialmente famoso narco), un maratoniano y harto complejo rodaje.

El ‘coronel’ de la serie

En La peste vuelve a ser primer ayudante de dirección en rodaje, al lado mismo de Alberto Rodríguez, el director que está en boca de todos desde hace algunos años (Grupo7, La isla mínima, El hombre de las mil caras). Él mismo define su papel: «Mi responsabilidad y la de mi equipo era la de cumplir cada día el plan de trabajo, además de coordinar e informar a todos los departamentos para que cada elemento se encontrase en el lugar correcto a la hora adecuada y conseguir que Alberto dispusiera cada día del mayor tiempo posible para rodar con los actores. Aparte, generábamos los ambientes intentando sacar el mayor partido a los extras. En resumen, un poco la batuta del director de orquesta». Tiene otro símil: «El coronel del rodaje».

Por otro lado, no son pocos los críticos que apuntan a que esta macroproducción, estrenada el 12 de enero, bajo demanda, en Movistar Plus y en el canal #0 de la misma plataforma, puede conseguir la tan difícil como ansiada «internacionalización» de la ficción española. ¿Lo cree así Guillermo Navajo? «Lo que me parece innegable es que el resultado es impresionante y que se trata de un producto exportable, ya que se trata de una historia universal aunque muy localizada sobre todo a nivel de expresiones, costumbres y diálogos». Y es que Alberto Rodríguez, como le describe su ayudante, «es muy consecuente en contar sus realidades y no parece amigo de ceder terreno en el tema de neutralizar acentos o adaptar cosas para hacer un producto más o menos exportable».

En cuanto a las críticas, la mayoría de las que ha leído y recibido Navajo han sido «muy positivas». «Los medios de comunicación le han deparado un recibimiento envidiable y para nada habitual en lo que respecta a nuestro cine y series, y tengo que reconocer que es de los trabajos que más orgullo personal me ha proporcionado: no paro de recibir felicitaciones a través del whatsapp», dice, y alude también a otras críticas menos afirmativas: «En ciertas redes sociales he leído que algunos diálogos no se entienden bien y que hacen perder el interés, pero son pocos y, creo, de un público acostumbrado a otro tipo de productos. En general, la serie ha sido recibida de manera magistral».

Creada por Alberto Rodríguez y Rafael Cobos, el leonés que comenzase su andadura realizando cortos en su tierra natal o con profesionales asimismo vinculados al viejo reino (Escorzo, o el muy galardonado The Fisherman), explica, para quien no tenga ni idea de lo que va la serie, qué cuenta La peste: «Bueno, se trata de un thriller de época. Un antiguo impresor, ateo y exiliado, tiene que regresar a la ciudad que le expulsó debido a una deuda de vida. Una vez allí, y tratando de cumplir esa deuda, se ve atrapado en la investigación forzosa en torno a una serie de asesinatos de aristócratas protestantes... Pero es también un fiel retrato de la época que habla de luchas de poder, del lugar que ocupa la mujer a nivel social y del estatus de la Iglesia; temáticas, por otra parte, muy actuales...».

Más madera

Enormemente satisfecho de su trabajo en la serie de Movistar Plus («he disfrutado muchísimo con los seis capítulos aunque especialmente con el sexto, es como una traca final de fuegos artificiales», define), Guillermo Navajo adelanta que actualmente se encuentra coordinando la dirección de una serie para Televisión Española con Ganga, la productora de Cuéntame. «Se llama Fugitiva y la ha creado Joaquín Oristrell. Cuenta entre sus filas con Paz Vega, Roberto Álamo, Charo López, Mercedes Sampietro y José Manuel Poga, entre otros más. Rodamos entre Madrid y Benidorm, donde me encuentro ahora mismo localizando exteriores para empezar a rodar en febrero».

Con un presupuesto total, en lo referente a su primer temporada, de diez millones de euros (seis episodios de unos 50 minutos cada uno), La peste contó con la participación de más de 400 profesionales técnicos, dos mil figurantes y casi 200 intérpretes. Movistar Plus comunicó en su día que la producción ha sido muy bien recibida por el público y que ha constituido el mejor estreno de una serie en el canal. La audiencia media del primer episodio en los primeros cuatro días de emisión superó en un 40% el anterior récord español, que fue el estreno en verano de 2017 de la séptima temporada de Juego de tronos.

Pablo Molinero y Sergio Castellanos, dos de los protagonistas de una serie que ha movilizado a más de dos mil figurantes. MOVISTAR PLUS

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