Cultura ■ Literatura
El poeta de los dos mundos
Antonio Colinas presenta la reedición de ‘Cantos del ofrecimiento’, de Juan Panero, un estudio de Sergio Santiago Es la primera obra de la colección ‘La estancia vacía’.

Antonio Colinas, Sergio Santiago Ramos, Javier Huerta y Rafael García, ayer en la Casa Panero de Astorga.
«Soy un poco poeta gracias a Astorga». Así empezó Antonio Colinas la presentación de Cantos del ofrecimiento, una reedición con un estudio muy completo de la obra de Juan Panero. Un trabajo detallado y minucioso del investigador Sergio Santiago Ramos, quien, junto al poeta bañezano, puso el alma y el corazón en hablar de la figura de Panero y ésta su única obra que ahora vuelve a ver la luz gracias a la colaboración del Centro de Estudios Astorganos Marcelo Macías y la Asociación de Amigos de la Casa Panero de Astorga. De hecho, este será el primero de los libros de la colección ‘La estancia vacía’.
Fue una presentación inusual, más regida por las sensaciones. «Inusual, como lo era la poesía de Juan Panero», aseguró Colinas, quien subrayó que el libro de Sergio Santiago «arroja mucha luz sobre la figura del poeta», un escritor, siempre a la sombra de su hermano y que pese a su temprana muerte y con un solo libro cabalga entre dos generaciones, la de 27 y la del 36, a caballo entre dos tiempos, dos tendencias. «Cantos del ofrecimiento me parece un libro valioso, inusual», explicó el bañezano, sosteniendo la afirmación en sus tres partes bien delimitadas. «Tiene tres tonalidades que nos sugieren varios caminos», dijo. Por eso, se cuestionó «cómo hubiera sido un segundo libro del escritor o la convivencia entre la poesía de los dos hermanos».
Colinas también reparó en la comparativa que le ha brindado terminar de escribir su libro sobre María Zambrano a la par que se documentaba y leía la obra de Sergio Santiago Ramos. Dos personajes con una conexión, con resonancias curiosas que también se extienden a Leopoldo Panero, y que más allá de los encasillamientos abren una ventana a que los autores no sólo tienen una faceta. En este sentido, el poeta bañezano destacó que Zambrano era republicana y también cristiana.
La obra que ayer se presentó, como no podía ser de otra forma, en la Casa Panero de Astorga «es un libro clarificador» que coloca a Juan Panero en el lugar que le corresponde. El autor, Sergio Santiago, esgrimió que «Juan Panero se salvo a sí mismo en la poesía» y avanzó que revisando en los papeles del escritor descubrió que «hay apuntes de las conferencias de Ortega y Gasset». Es por eso — y por otros muchos detalles y horas de lectura— que descubrió a un poeta notable, que «era un resumen de las poéticas de la Edad de Plata», puntualizó.
«Yo he aprendido poesía del siglo XX con los Panero», apostilló el investigador, destacando que Juan es un escritor entre dos mundos, «inspirador». Por eso esta edición de Cantos del ofrecimiento arroja ahora las claves de quien seguro habría sido un gran poeta. La poesía vuelve a casa. Y lo hace en Lunes Santo. «Como a Juan Panero le habría gustado».