PATRIMONIO
Un rosetón catedralicio forrado de andamios por dentro... y por fuera
Es una de las intervenciones más delicadas de todas las que ha sufrido la Catedral de León

Los andamios en el rosetón de la Catedral
Se trata de una de las intervenciones más delicadas de cuantas ha soportado un monumento enormemente habituado a ellas: a los andamios aupados a la gran plataforma interior se ha sumado ahora una auténtica ‘torre’ de ellos en la fachada occidental de la Pulchra Leonina.
Todo para iniciar la pormenorizada restauración del gran rosetón que ilumina la nave central del templo y que llevará a cabo la empresa Esoca, encargada desde hace muchos años de la rehabilitación de las vidrieras catedralicias. La Fundación Cepa sufraga, de forma íntegra, los 398.000 euros que cuestan estos trabajos.