LA MEMORIA DE LOS PUEBLOS
Salvar la memoria de las aguas
El monumental libro ‘Peñamián’, con la genealogía de todas las familias de los pueblos anegados en el Porma, se presentará el día 26 en lo alto de la presa La obra pasa de las mil páginas.

Vista aérea del pantano del Porma, que sepultó a Lodares, Armada, Campillo, Quintanilla, Ferreras, Utrero, Camposolillo y la villa principal, Vegamián. NARDO VILLABOY
Los autores no tienen constancia de que una tarea semejante se haya abordado antes. Y sólo el enunciado de las características del proyecto sorprende o agota: se trata de reunir en un mismo volumen —dos tomos, en realidad— todos los datos y documentos que hayan quedado en registro o archivo, y todos aquellos que aún han podido espigarse por medio del rastreo o la memoria oral, sobre ocho pueblos que en el año 1968 dejaron de existir. Los que hasta ese momento formaban parte del ayuntamiento de Vegamián, mejor dicho la antigua jurisdicción de Peñamián, histórica cabecera montañesa de enormes resonancias etnográficas, históricas y turísticas que a partir de entonces quedó reducida a un quieto y silencioso lago artificial.
José Antón Acevedo, Isidoro de la Fuente y Ángel Luis Martínez llevan más de cinco años —en el caso de De la Fuente, natural de Vegamián, es toda una vida recopilando información sobre la zona— centrados en la labor de rastrear no sólo información histórica, fotográfica y estadística sino también enviando centenares de cuestionarios a naturales y descendientes del viejo municipio para componer y completar las genealogías de todas las familias del valle.
El resultado de ese monumental esfuerzo —calculan haber consultado unos 20.000 documentos— es Peñamián. La historia bajo el agua, dos tomos donde los nombres, apellidos y ocupaciones de los vecinos se remontan, en ocasiones, al siglo XVI, aunque la mayoría arrancan en el XVIII. El libro lo edita la asociación cultural Peñamián y contará con una presentación a la altura de su calibre: será el próximo 26 de mayo («fue en ese mes cuando se empezó a desembalsar, hace medio siglo», apuntan los autores) y tendrá lugar en lo alto de la presa de hormigón, en torno a las 18.00 horas. Pero no se trata solo de dar a conocer la obra, pues sus artífices han diseñado un programa completo cuyo denominador común es la lucha por preservar la memoria y rendir tributo a quienes fueron despojados de sus tierras, bienes, paisajes, usos, patrimonio y tradiciones. Hablarán escritores como Julio Llamazares; representantes institucionales como el presidente de la Diputación y el alcalde de Boñar; intervendrá el presidente de la asociación Amigos de la Montaña del Porma, Benito González Huerta; se desvelará una placa conmemorativa y se lanzarán al agua flores por personas naturales de los ocho pueblos desaparecidos, entre otras actividades divulgativas y lúdicas, aún por desvelar, que tendrán lugar tanto en la pequeña explanada contigua al muro de la presa como en la villa de Boñar.
«Los libros de historia hablan sobre todo de los reyes, los políticos y, en definitiva, los poderosos, pero éste habla de quién fue presidente de la junta vecinal, o cura, o labrador, hace 60, 100 o 200 años en el valle. Da fe de cómo era la gente que vivió aquí. De nuestra gente. Ese es el legado del libro», dice, lleno de ilusión, Isidoro de la Fuente.