LITERATURA
«Este poemario habla de lo que está por venir»
Alba Flores presenta hoy el libro con el que ganó la última edición del Adonáis.

La poeta leonesa Alba Flores Román. L. DE LA MATA
Lugar: bar Belmondo (San Lorenzo, 1).
Hora: 21.30.
dl | león
La poeta leonesa Alba Flores Robla presenta hoy en el bar Belmondo su poemario Digan adiós a la muchacha, con el que ganó el último premio Adonáis y que acaba de ser editado por el sello Rialp. Durante la presentación estará acompañada por la también poeta Julia Conejo
De padres leoneses, Alba Flores nació en 1992 en Madrid, ciudad en la que vivió hasta los nueve años, momento en el que su familia se trasladó a León. Se graduó en Filología Moderna y más adelante cursó el Máster en Formación del Profesorado. Actualmente vive en León, imparte clases en el IES Álvaro Yáñez de Bembibre, y es miembro fundador del colectivo literario #plataforma que tiene su sede en el bar Belmondo.
En marzo de 2017 autoeditó el poemario Tu hueco Supraesternal a través de Amazon CreateSpace, y en junio del mismo año su segundo libro, Autorregalo, vio la luz de mano del sello sevillano Ediciones en Huida. De 2017 es también Digan adiós a la muchacha, con el que consiguió el Premio Adonáis en su 71ª convocatoria, justo un año después de que otra leonesa, Camino Román (prima de Alba Flores), se llevará un accésit. El jurado del Adonáis 2017 decidió premiar el poemario Digan adiós a la muchacha «por representar con compleja sencillez y precisas dosis de ironía y de sorpresa, con gran poder evocativo y plasticidad visual, la despedida de la adolescencia». Y los editores han hecho constar: «Esta es una obra que expresa el desencanto y la tristeza de tener que hacerse adulto, y no porque el paso del tiempo actúe inexorablemente sobre los seres humanos, sino por el doloroso trance que supone tener que dejar atrás tantas cosas, circunstancias e individuos que fueron motivos de felicidad. De hecho, el poema que abre el libro, El nogal, resume, más que ningún otro, su contenido al presentar una sucesión de personas del entorno de la autora que se han ido protegiendo a la sombra de un árbol, finalmente derribado: ya nadie hallará cobijo bajo sus ramas; o lo que es lo mismo, muestra la inviabilidad de regreso a la niñez».
«El poemario habla de las cosas que dejamos atrás, la inocencia y la ingenuidad, y de las cosas nuevas que vienen y hay que aceptar», decía Alba Flores en una entrevista con este periódico; y también que la poesía es el lenguaje más puro», donde «la relación entre lo que sientes y el papel es más directa».