CULTURA ■ PATRIMONIO
La muralla se abre paso en Era del Moro
Rescatar este tramo, el Molino Sidrón y hacer paseable el adarve costará 1.250.000 euros al Ayuntamiento y Fomento.

Tramo de Era del Moro ‘engullido’ por una tapia. MARCIANO
verónica viñas | león
Es uno de los puntos negros de la muralla. El tramo de la fortificación tardorromana que discurre por Era del Moro, donde ha habido desplomes en los últimos meses, está en una situación tan crítica —un 75% sufre un grado de deterioro grave, según los informes técnicos—, que se decretaron obras urgentes. Sin embargo, los trabajos no empezarán, previsiblemente, antes del verano. La Junta de Gobierno Local aprobaba todavía ayer la intervención en el lienzo norte de la muralla, que asciende a 1.250.000 euros, que aportan, al 50 por ciento, el Ayuntamiento y el Ministerio de Fomento. El Ayuntamiento sufragará con fondos propios (125.000 euros) y otro medio millón con cargo a los fondos Feder-Edusi los 625.000 euros que ha comprometido para rescatar este tramo de la muralla engullido desde hace décadas por una tapia de ladrillo.
La rehabilitación del tramo más desconocido de la muralla es muy ambicioso. En primer lugar, se restaurarán 1.666 metros cuadrados del lienzo, incluida la reconstrucción del tramo que se derrumbó en 2016, utilizando «los materiales recuperados y acopiados en buen estado, principalmente piedras de mampostería y bolos, y se completarán con materiales de similares características», según el proyecto. También habrá una lectura estratigráfica para descubrir las fases constructivas de la muralla y su cronología.
La intervención incluye la apertura de una nueva calle pegada a la fortificación, en el solar que ahora no es visible en Era del Moro. La superficie total del espacio libre público a acondicionar y abrir a su uso público es de 2.186 metros cuadrados. Asimismo está previsto hacer paseable un nuevo tramo del adarve de 102 metros; que se suma así a los que ya son accesibles en Ruiz de Salazar y en la calle Carreras, al que se sube desde la Casona de Puerta Castillo. El proyecto, además de salvar la muralla, sacará a la luz lo que queda del Molino Sidrón’, un antigua fábrica harinera de tapial, que es el último molino superviviente en pleno centro de León. Según los expertos, el lienzo de Era del Moro «es uno de los más representativos del recinto amurallado romano, aunque su estado de abandono es muy avanzado».
Aunque no hay ni rastro del foso que en su día rodeó la muralla, hay documentos del siglo XIV que atestiguan su existencia. La intervención en Era del Moro podría hacer aflorar restos de la cava que envolvía la fortificación. Es probable que la presa de San Isidro, a los pies de Puerta Castillo y visible hasta los años sesenta, abasteciera el recinto amurallado leonés.