TOROS
Valdellán abre temporada en el coso de Vic Fezensac
La ganadería leonesa tiene reseñada una corrida de toros para la plaza de Las Ventas Amplía horizontes «sin perder la esencia».

La ganadería pasta en la dehesa de Valdellán, en Santa María del Río. DL
maría j. muñiz | león
Los toros de Valdellán, la única ganadería de bravo de la provincia, abrieron temporada ayer en la plaza francesa de Vic Fezensac, en un desafío de ganaderos con la ganadería de Los Maños. «El primero fue un pelín soso, algo raro en esta ganadería, pero el segundo y tercero fueron buenos», resumió el ganadero, Fernando Álvarez Sobrado, que conoce bien esta plaza, donde ha lidiado ya siete años. La afición francesa aprecia especialmente las características de los toros de Valdellán, encaste Santa Coloma. «Son toros difíciles y duros, los reclaman lugares donde mandan los aficionados. Y nos vamos abriendo sitio en otras plazas».
La evolución de la ganadería (que adquirió antigüedad en el año 2000) y sus expectativas de futuro también están claras para el ganadero: «Vamos ampliando horizontes, pero sin perder nunca nuestra esencia».
De momento Álvarez Sobrado tiene prácticamente colocados todos los toros disponibles este año. El próximo 10 de junio lidia en Sahagún, una afición que también conoce bien sus reses, y no sólo por la proximidad geográfica con la finca.
Toros para Madrid
El ganadero tiene reseñada también una corrida de toros para Madrid, que sería lidiada en el mes de septiembre. Y está pendiente de colocar otra corrida de toros, que tiene ya previstas algunas visitas para su contratación.
Además, de entre los astados que pastan en la dehesa de Valdellán saldrán al menos dos novilladas, una para la prestigiosa feria de Calasparra, y otra que se lidiará en Guadarrama. De entre el resto de los novillos puede salir algún compromiso más, pero Álvarez Sobrado aboga también por dejar a los animales en el campo para que sean lidiados la próxima temporada ya como toros. Porque la ganadería de Valdellán, a pesar de que por su encaste tiene demanda entre un público y unas plazas muy concretas, ve cómo crece el interés por ver el comportamiento de unos ejemplares que dan un espectáculo ya poco frecuente de ver en el caballo, y siempre ofrecen emoción en la muleta.